Tratantes gozan impunidad por la falta de denuncias

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El silencio de las víctimas del tráfico de personas brinda impunidad a los que manejan el negocio en alza en la zona fronteriza del Este. Existen evidencias sobre la actividad ilegal que no son investigadas por los fiscales de la región.

CIUDAD DEL ESTE. Las personas que manejan los esquemas de tráfico de personas tienen  como aliado importante el silencio de las víctimas, que es el fruto del miedo y la falta de confianza hacia las autoridades.

Hemos obtenido testimonios de quienes fueron llevadas al continente europeo y a otros países sudamericanos, con la promesa de un trabajo, pero al final fueron incursionadas en la prostitución. Quienes hablaron con nosotros pusieron dos condiciones: una de ellas es que  su identidad sea mantenida   en el anonimato, y otra que no se les pregunte  quiénes son las personas encargadas de  "reclutar" a las mujeres.

María  es una joven de 21 años de edad proveniente de  una familia de escasos recursos económicos. Relató  que una amiga suya le comentó que conoció a una mujer que lleva a chicas para trabajar en Milán, Italia. Le dijo que el trabajo es atender a una pareja  de ancianos y que  podía ganar hasta 900 euros por mes, libre.

La mujer encargada de reclutar a las mujeres le dijo que ella le financiaría el pasaje y otros gastos. María indicó  que ella fue con un grupo de 8 chicas, todas ingresarían por Italia, pero algunas supuestamente tendrían como destino París (Francia) y Madrid (España). Todas trabajarían como cuidadoras de  ancianos.

María nos dijo que por casi un mes estuvo en Milán viviendo en una pequeña habitación. Se alimentaba solamente dos veces por día. La mujer que la llevó le dejó con otra persona quien habla con mucha dificultad el español, según relató.

Comento que le indicaron que  por los problemas de documentación había dificultades para que pudiera comenzar a trabajar. Entonces ya le explicaron que  debía pagar por su pasaje y que tenían otra propuesta: la de trabajar en un burdel, para poder cubrir el gasto.

Primero se resistió, pero después le indicaron que le expulsarían de donde estaba viviendo y ya no tendría qué comer. Fue allí que cedió. María regresó al país después de un tiempo.

Señaló que   se hizo de amigos en el país europeo y que está regresando a Milán a fines de enero, donde está ganando mucho dinero.

   Propuesta directa


"A mí me dijeron directamente que iba a trabajar en un prostíbulo, y nos fuimos entre cinco de Franco", expresó.


 Dijo que viven relativamente bien, pero que les sobra muy poco dinero.


"Para modelo"


Otro caso más llamativo es la de un joven de 19 años, a quien le "invitaron" ir a Inglaterra para iniciarse como modelo fotográfico, y de paso realizar "servicio" de compañía de mujeres adultas. Pero, cuando llegó a Londres, muy pocas "señoras" requerían de sus servicio. Ante esa situación, le obligaron a salir con homosexuales, donde sí tuvo muchos "clientes", relató.


Los familiares de un joven quien trabaja y vive en condiciones lamentables en Ciudad Real, España, relataron el caso.


Señalaron  que el compatriota trabaja en la cocina de una pizzería y debe ir igualmente al campo para realizar cosechas de uva y piña, cuando es la época. Apenas consigue enviar a su familia entre 200 y 300 euros por mes,   que es  lo que le sobra. Sigue allá debido a que en Paraguay las cosas están más difíciles, según comentaron.


Las personas que nos contaron estas historias mostraron fotos que confirman los relatos realizados. Pero cuando les  solicitamos para publicar aclarando que los rostros serán distorsionados para evitar que se les reconozca, se negaron.