CIUDAD DEL ESTE (Silvia Sosa, de nuestra redacción regional). Gustavo Fariña reemplaza en el cargo, por un periodo de dos años, al industrial Héctor Doroskevich. La ceremonia de asunción al cargo se llevó a cabo en la noche del sábado, seguido de un brindis.
“Hay mucha gente que quiere instalar sus industrias en esta zona del país, pero no hay un lugar donde podamos ubicarlos. Por ejemplo, recientemente estuve en una mesa con industriales españoles, que tienen la intención de habilitar una estrujadora de aluminio en la zona, pero no saben dónde”, manifestó Fariña.
Sostuvo que necesitamos ofrecerles un lugar donde se tengan todas las comodidades, como energía eléctrica, tratamiento de efluentes, donde no haya vecinos que reclamen por el ruido, donde podamos transportar los fluidos peligrosos y se tenga un buen acceso.
“Esto es todavía un desafío para la zona”, acotó.
Fariña indicó que la intención es que Alto Paraná sea conocido como una zona industrial. Resaltó que en el décimo departamento se genera mucha materia prima y así como se produce, se exporta. “Aquí, se industrializa muy poco”, mencionó.
Añadió que “de hecho hay industrias muy interesantes en la zona, como de parlantes, de edredones, de envoltorio, de plásticos, inclusive con dueños extranjeros, pero están todos separados”.
Falta mayor capacitación
La falta de mano de obra calificada para trabajar en las industrias es una realidad en esta zona del país, de acuerdo a las expresiones de Héctor Doroskevich. En ese sentido, resaltó que en el Alto Paraná no hay una escuela técnica, mientras que los programas del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) no están adecuadas a las exigencias del mercado.
La filial de la UIP en el Alto Paraná cuenta con 70 socios, de los cuales 40 son industriales y el resto forma parte de empresas afines al sector.
