Una ruta abandonada por desidia

Este artículo tiene 10 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Bolivia está trabajando duro para concluir la ruta que conduce a Infante Rivarola, Paraguay.

Para unir las ciudades de Entre Ríos y Villa Montes se debe trabajar sin pausa en las montañas buscando evitar los caminos sinuosos de la serranía.

En un par de años, Paraguay tendrá a su disposición una carretera que llega hasta las fronteras con Chile y Perú.

Bolivia es la puerta de entrada al Pacífico y una oportunidad para acceder a nuevos mercados.

Lo mejor de todo es que permitirá evitar a la Aduana y Gendarmería argentina; el trato que se recibe de ambas no puede ser peor.

Partir de Villa Montes y llegar a Infante Rivarola es un duro recordatorio del largo trecho que debe recorrerse hasta Mcal. Estigarribia.

Y no es problema de distancia, son apenas 270 kilómetros, el tema es el pésimo camino paraguayo.

Mientra el asfaltado boliviano sobresale por su calidad, el pavimento paraguayo desapareció; quedó hecho polvo en el sector Mcal. Estigarribia - La Patria.

Para colmo, al pasar Pozo Colorado comienzan a aparecer potreros eléctricos montados en la franja de dominio público, a cinco metros de la calzada.

La Ruta Transchaco es nuestra salida de emergencia como país, una oportunidad para romper dependencia de Argentina y Brasil. Y miren cómo la tenemos.