BERLÍN (EFE). En una rueda de prensa, Merkel insto por eso a los alemanes a mantenerse “alerta y disciplinados”, de forma “consecuente”, porque un nuevo crecimiento exponencial de las cifras podría llevar a “una recaída” y a la imposición de un nuevo “cierre total”.
“Sería una pena que hubiese una recaída, que tuviésemos que dar marcha atrás” a las primeras medidas de relajación de las restricciones de la vida social y la actividad económica, afirmó la canciller.
A su juicio, no se puede “perder ni un segundo de vista que estamos al principio de la pandemia” y aún queda mucho para superar lo más grave de esta crisis.
“Es un momento sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. Puede ser un error ir demasiado rápido” en la retirada de las restricciones, destacó la canciller. “Ésa es mi preocupación”.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Merkel consideró que el “mejor camino” para superar la pandemia del coronavirus es el de la “cautela” e insistió en que el reto al que se enfrenta el sistema sanitario es del ser capaz de “rastrear todas las cadenas de infección”.
El Gobierno alemán, agregó en este sentido, actuará “paso a paso” y “despacio”, e irá analizando las consecuencias de las medidas para conjugar los deseos de volver a la normalidad de la ciudadanía y el sector privado con los riesgos para la salud y el peligro de sobrecarga del sistema sanitario (algo, añadió, que no ha sucedido en Alemania pero sí en otros países).
“Los efectos de la apertura de tiendas iniciada hoy se verán en 14 días. Eso es lo que hace difícil la situación”, señaló la canciller.
Se dijo asimismo convencida de que las expectativas y esperanzas de muchos de regresar a la normalidad “solo se podrán lograr” si en el momento actual, “al principio de la pandemia”, reiteró, se cumple con las “duras medidas”.
Merkel afirmó que desde que se aprobaron el pasado miércoles las primeras medidas de relajación de las restricciones –que entraron ayer en vigor– se ha dado un debate para acelerar la vuelta a la normalidad que, en su opinión, “insinúa una seguridad que hoy no hay en absoluto”.
“Tengo la impresión de que con el acuerdo del miércoles las medidas de distanciamiento y protección han quedado en segundo plano”, advirtió la canciller sobre la distancia de seguridad y la prohibición de las concentraciones de más de dos personas en los espacios públicos, entre otras restricciones aún vigentes.
Y concedió que la presión para relajar esas restricciones es “comprensiblemente alta”, pero llamó a “no poner en juego” lo ya logrado.
Cerca de 170.000 fallecidos
El covid-19 ha provocado al menos 167.594 muertos en el mundo desde que surgió en diciembre en China, según un balance en base a fuentes oficiales.
Desde el comienzo de la epidemia se contabilizaron más de 2.437.170 casos de contagio en 193 países o territorios. La cifra de casos diagnosticados positivos refleja, sin embargo, solo una parte de la totalidad de contagios debido a las políticas dispares de los diferentes países para diagnosticar los casos.
