“Es imperativo definir una ruta clara para tener, en el plazo que la pandemia lo permita y precautelando la salud y la vida de la ciudadanía, un Gobierno surgido de la voluntad popular expresada en las urnas”, escribió Mesa a la presidente interina Jeanine Áñez, en una carta divulgada ayer.
Bolivia, según Mesa (2003-2055), padece “las consecuencias de una severa crisis política e institucional, resultado de la anulación de las elecciones de octubre pasado”, luego de que se comprobase el fraude electoral cometido por el expresidente Evo Morales, que renunció al publicarse el informe de la OEA sobre los hechos.
Los comicios fueron inicialmente fijados para el 3 de mayo, pero luego postergados sin fecha precisa por la crisis del nuevo coronavirus, que en Bolivia contabiliza hasta el momento 1.594 casos y 76 fallecidos.
Ante el clima de creciente polarización, Mesa consideró “imprescindible” un diálogo “a la brevedad posible” que allane “un acuerdo nacional, que defina políticas de Estado que todos nos comprometamos a respaldar”.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
En los últimos días, se desató una pugna entre el Movimiento Al Socialismo (MAS) —el partido de Morales (2006-2019), actualmente refugiado en Argentina—, y el gobierno interino de Áñez, que es a la vez candidata en los próximos comicios.
La pugna se exacerbó el fin de semana luego de que el Congreso boliviano, controlado por el MAS, aprobó una ley que llama a elecciones para renovar el Ejecutivo y Legislativo en un plazo de 90 días y que Áñez se negó a validar.
“En defensa de la vida y la salud de los bolivianos, rechazo las elecciones que ha convocado el MAS”, escribió Áñez en Twitter.