“Hay un anarcocapitalismo financiero que está ahogando las economías del mundo”, afirmó el jefe de Gabinete argentino, Juan Manuel Abal Medina, quien aprovechó además para defender el modelo económico del país suramericano, “que soporta una profunda crisis internacional”.
Incluso, para la ministra de Industria, Débora Giorgi, “mientras en la industria, los motores de la economía mundial muestran una tímida recuperación que no alcanza a los niveles precrisis o una nueva caída, las economías de América del Sur, con políticas públicas activas, se recuperan rápidamente. Argentina, en particular, muestra una actividad industrial casi 10 por ciento superior a los valores previos a la crisis”, postuló.
Frente a un auditorio colmado de empresarios y funcionarios, los ministros buscaron así destacar el país como un destino atractivo para las inversiones, en momentos en que la economía local muestra signos de desaceleración y las exportaciones reflejan caídas en su volumen.
Por su parte, el ministro argentino de Economía, Hernán Lorenzino, apuntó directo contra las calificadoras de riesgo y pidió de hecho a los empresarios que resten importancia a los pronósticos de estos organismos.
“Hace cinco años que nos califican como un país en crisis y vaticinan que todo está siempre a punto de explotar, pero no explota”, opinó Lorenzino.
