“Solo retrasa la decisión”, señaló Ayrault horas después en un mensaje televisado en el que aseguró que el impuesto que ha tumbado el Constitucional “será restituido” y votado antes de que concluya el año entrante “para que se aplique sobre los ingresos de 2013”.
La medida, que solo afecta a unos 2.000 hogares franceses y tendrá carácter temporal hasta que se reequilibren las cuentas públicas, “simboliza la voluntad de justicia fiscal del Gobierno, que busca que el esfuerzo se reparta de la forma más equilibrada”, añadió.
El Consejo Constitucional señaló ayer que el impuesto del 75% hace que, a efectos fiscales, dos unidades familiares puedan tener el mismo nivel de ingresos por actividad profesional y quedar una de ellas sujeta a la tasa y la otra exonerada, en función de la repartición de los ingresos entre los contribuyentes que la componen.
Incoherencia fiscal
Con su decisión, esa institución reprueba que el impuesto, uno de los estandartes de la campaña electoral de Hollande, se aplique al individuo y no al hogar, pues podría generar una incoherencia fiscal.
