Las reses murieron entre el 2 y el 5 de agosto en una hacienda en jurisdicción del municipio de Ribas do Rio Parto, confirmó ayer la Agencia Regional de Defensa Sanitaria Animal y Vegetal de Mato Grosso do Sul (Iagro).
El organismo aclaró que la principal sospecha clínica es que las reses hayan contraído botulismo, enfermedad provocada por la ingestión de toxinas producidas por una bacteria.
El elevado número de reses muertas en una única propiedad llamó la atención de las autoridades regionales y nacionales debido a que los sistemas de vigilancia sanitaria del mayor exportador de carne bovina del mundo han sido cuestionados en los últimos meses por diferentes razones.
Un escándalo provocado este año por la revelación de la existencia de una red de fiscales corruptos que permitía a los procesadores brasileños comercializar carnes sin condiciones sanitarias de consumo.
