Conflictos sociales van en aumento en Bolivia

Este artículo tiene 14 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Huelgas de hambre de médicos y paramédicos, protestas callejeras de maestros, obreros y mineros estatales, incluso con choques con la Policía, y una marcha indígena en puertas configuran un mapa de conflictos en ascenso en Bolivia, situación que el Gobierno pretende contener.

La ciudad de La Paz se ha convertido ayer, por segundo día consecutivo, en epicentro de la conflictividad, con decenas de mineros estatales marchando por varias calles y colapsando el tránsito en la ciudad.

El minero Froilán Verduguez dijo a la AFP que “estaremos en el bloqueo de las mil calles hasta que el gobierno acepte nuestro pedido” de un salario mínimo mensual equivalente a una canasta familiar de 1.150 dólares, que el gobierno afirma no poder cumplir.

El salario mínimo actual es de alrededor de 150 dólares.
Los mineros con sus guías de dinamita han dejado al menos cinco policías heridos el martes, según dijo el Gobierno, mientras que las fuerzas de seguridad, en otra arista del conflicto, detuvieron a tres estudiantes de medicina que atacaron a los uniformados, en protestas en apoyo a los médicos.

En otras ciudades del país, como Santa Cruz (este), Sucre (sureste), Cochabamba (centro) y Tarija (sur) se registraron marchas de obreros y maestros, que reclaman un salario de 1.150 dólares, y de médicos que rechazan las 8 horas de trabajo.

Las gobernaciones oficialistas en Cochabamba y Sucre, una sede de cocaleros progobiernistas y las oficinas de la Cancillería sufrieron ataques de parte de estudiantes, quienes destrozaron vidrios y puertas.

A todo ello se añade que está en ciernes una marcha de indígenas desde la Amazonia a La Paz en rechazo a la construcción de una carretera que el gobierno insiste en que atraviese la reserva ecológica TIPNIS, en el centro del país.

“Gripe no es enfermedad”

LA PAZ (EFE). El presidente boliviano, Evo Morales, reapareció ayer en público tras dos días de reposo por una gripe, y criticó a la prensa.

“Yo no estaba enfermo. La prensa dijo que Evo estaba enfermo. Algunos hicieron aparecer como (si) estaría muriéndome”, dijo Morales con su peculiar sintaxis.
“Claro, tuve gripe. Gripe para nosotros no es enfermedad. Eso pasa (en) un rato, ¿verdad?”.

“Tal vez las compañeras, las hermanas, han pensado (que) tal vez Evo con gripe se va a enfermar y ahora tengo para protegerme del resfrío, del gripe. Muchas gracias por los ponchos, seis ponchos, para protegerme de cualquier factor climático, especialmente de frío”, dijo Morales.