“A cualquier persona que pida asilo en Ecuador, obviamente la consideraremos como un ser humano cuyos derechos humanos deben ser respetados”, dijo Correa, cuyo país ya otorgó asilo político al fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange, que permanece en la Embajada ecuatoriana en Londres.
Correa confirmó que el viceministro sirio de Relaciones Exteriores, Fayssal Mekdad, visitó Quito hace dos semanas, pero negó informaciones de prensa israelíes que afirmaban que discutió con el jerarca sirio un posible asilo para Asad.
“Esas conversaciones no tuvieron lugar”, dijo Correa en la entrevista, concedida el viernes pasado en Brasilia, al margen de la cumbre del Mercosur.
Correa dijo que Mekdad viajó a Quito para agradecer a Ecuador por su “posición objetiva” sobre la guerra civil en Siria.
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Mekdad visitó también Cuba, Venezuela y Nicaragua durante su gira por la región.
“Ecuador nunca estará a favor de la violencia (...) ¿Podemos creer todas esas noticias sobre masacres, del dictador? Recordemos lo que se dijo sobre Irak, de las armas de destrucción masivas... Y con eso lo que se hizo fue masacrar tranquilamente a iraquíes”, añadió el presidente de Ecuador.
La semana pasada, el ministro de Relaciones Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño, negó que su país haya ofrecido asilo a Asad.
“Desmentido totalmente”, dijo Patiño a través de su cuenta en Twitter. “Ningún ciudadano sirio ha pedido asilo en Ecuador, mucho menos su actual presidente”, afirmó.
La principal asesora personal de Asad, Busaina Shaaban, estuvo secretamente en São Paulo, Río de Janeiro y Buenos Aires a fines de noviembre, informó el domingo el diario Estado de São Paulo.
