El culto a la personalidad marcó el gobierno del fallecido Hugo Chávez, y, luego de su muerte, sus acólitos elevaron su figura a niveles insospechados.
“Oración del delegado”
“Chávez nuestro que estás en el cielo, en la tierra, en el mar y en nosotros, los y las delegadas, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu legado para llevarlo a los pueblos de aquí y de allá”, dice la primera parte de la oración leída por la delegada psuvista María Uribe.
“Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, mas líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito del contrabando porque de nosotros y nosotras es la patria, la paz y la vida. Por los siglos de los siglos amén. Viva Chávez”, finaliza la plegaria.
El taller, que se inició el jueves pasado y culminó ayer, cerró con la lectura de la oración, así como con la participación de artistas que dedicaron sus cantos al fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013) y a la llamada revolución bolivariana que propugnó.
En el evento de clausura estuvo presente el gobernante Nicolás Maduro, junto con buena parte de su gabinete ministerial, gobernadores chavistas y otros funcionarios y ofreció un discurso en el que señaló que la revolución se encuentra en una fase que “exige cada vez más formación de valores”.
“Cuando nos preguntamos qué valores debemos formar, y cuando nos preguntamos dónde debemos formar esos valores, tiene una sola respuesta: debemos formarnos en los valores de Chávez, en el combate diario en la calle, creando, construyendo revolución, haciendo revolución”, dijo Maduro, ratificando el culto a la figura de Chávez.
