La vista empezará la mañana del jueves, 22 de agosto, en la quinta sala del Tribunal Popular Intermedio de Jinan, capital de la provincia de Shandong (este del país), según informó ayer la agencia oficial Xinhua.
Bo, cuya esposa, Gu Kailai, fue condenada a la pena de muerte suspendida (en la práctica cadena perpetua) el pasado año por el asesinato del empresario británico Neil Heywood, se enfrenta a las acusaciones de soborno, malversación y abuso de poder, según anunció el 25 de julio el propio tribunal.
En la acusación se señaló que “Bo, como funcionario público, se aprovechó de su cargo para sacar provecho para otros y aceptó grandes cantidades de dinero y de propiedades”.
Además, el documento especificó que Bo “malversó una enorme cantidad de dinero público y abusó de su poder, perjudicando gravemente los intereses del Estado y del pueblo”, unos crímenes que calificó de “graves”.
Entre favoritos
Bo, que también fue ministro de Comercio y hasta el estallido del escándalo era uno de los favoritos a ascender a los puestos más altos del Gobierno chino, podría ser acusado de robar a las arcas públicas 3,8 millones de dólares (2,9 millones de euros) una cuantía que está penada hasta con la muerte.
Sin embargo, varios analistas del país creen que Bo eludirá la pena capital, dado su alto perfil y sus similitudes ideológicas con el actual presidente, Xi Jinping. No obstante, sí ven probable que pase el resto de su vida entre rejas.
Aunque no se ha confirmado de forma oficial cuántos días se prolongará el juicio, medios hongkoneses y páginas web chinas en el exilio afirman que la sentencia podría hacerse pública el próximo domingo 1 de setiembre.
