NUEVA YORK (AFP, ANSA).En Nueva York, cientos miles de personas desafiaron las gélidas temperaturas en el mítico Times Square para festejar escuchando a la cantante Taylor Swift, entre otros.
En Río de Janeiro, más de dos millones de personas vestidas en su mayoría de blanco recibieron el 2015 en la mítica playa de Copacabana, con un impresionante show pirotécnico de 16 minutos.
Antes, un mensaje de felicitación del papa Francisco fue transmitido en pantallas gigantes en la playa: los cariocas son “un pueblo valiente y alegre que nunca se deja amilanar por las dificultades” , dijo.
Cuba, por su parte, recibió el 2015 con una salva de cañonazos desde la fortaleza colonial San Carlos de la Cabaña, en la entrada de la bahía de La Habana, en conmemoración del 56º aniversario del triunfo de la revolución de Fidel Castro, y con un motivo adicional: el inicio del descongelamiento de las relaciones con EE.UU. tras medio siglo.
En Europa, Moscú abrió las festividades. En la Plaza Roja, la catedral San Basilio se encendió con coloridos fuegos artificiales.
En su mensaje de fin de año, el presidente ruso Vladimir Putin se dirigió a su homólogo estadounidense Barack Obama recordándole que ambos tienen una responsabilidad compartida para mantener la paz en el mundo.
No hubo reacción de inmediato de Obama, quien pasa dos semanas de vacaciones con su familia en su estado natal Hawai, desde donde divulgó en Twitter un saludo de “Feliz Año Nuevo” acompañado de una foto con su esposa Michelle.
En París, fuegos artificiales lanzados desde el Arco del Triunfo iluminaron los Campos Elíseos, la “avenida más linda del mundo”, colmada de turistas.
En Londres, unas 100.000 personas asistieron a un espectáculo pirotécnico de once minutos a orillas del Támesis. El espectáculo fue realizado por primera vez con boletería por motivos de seguridad pública, tras la inmensa afluencia en los años anteriores.
En España, miles de personas se concentraron en la madrileña Puerta del Sol para comer las tradicionales 12 uvas, mientras que en Barcelona se prendió fuego a un gigantesco castillo de fuegos artificiales. Estos espectáculos fueron seguidos por millones de personas a través de la televisión.
En Berlín, el actor estadounidense David Hasselhoff (muy popular en Alemania) participó en un concierto masivo al aire libre en la puerta de Brandemburgo, que recordó otro evento similar realizado allí en diciembre de 1989, para celebrar la caída del Muro de Berlín.
Pesar en Asia
Una tragedia en China fue provocada por una estampida humana poco antes de la medianoche del 31 de diciembre, cuando miles de personas festejaban la llegada del Año Nuevo.
La llegada del 2015 no fue auspiciosa para Asia, escenario de los conflictos armados más mortíferos en la actualidad, y desde hace varios años.
Además, en estos días se sufrió el accidente de un avión de AirAsia y el paso de una tormenta tropical que dejó al menos 21 muertos en Malasia y 53 en Filipinas.
En medio del luto por las víctimas del vuelo QZ8501 -en su mayoría indonesias- en Malasia, el país de donde tiene su sede AirAsia, las celebraciones oficiales fueron suspendidas y se vivía una nueva tragedia por las inundaciones.
En Manila, además, dos personas fallecieron por una explosión, al parecer provocada por fuegos artificiales, que incendió humildes viviendas de un superpoblado barrio de tugurios.
Optimismo y esperanzas
No obstante, hubo lugar para el optimismo ante el inicio del nuevo año.
Sydney, por su parte, dio la bienvenida al año 2015 con una espectacular fiesta de fuegos artificiales.
En la ciudad más grande de Australia, más de un millón de personas asistieron al lanzamiento de toneladas de fuegos artificiales en racimos multicolores sobre la bahía.
En Dubái celebraron el cambio de año con unos grandes fuegos artificiales en Burj Khalifa, la torre más alta del mundo.
Por su parte, el papa Francisco pidió que en este año pueda ser posible “que cesen las guerras”.
“La paz siempre es posible pero tenemos que preservarla”, añadió el pontífice en su mensaje para el nuevo año.
