Representantes de 34 países americanos, todos menos Cuba, que no quiere volver a la OEA tras décadas de exclusión, estudiarán hasta el martes una propuesta boliviana sobre “seguridad alimentaria con soberanía”.
“Ahí tenemos diferencias con algunos Estados como Estados Unidos. Por supuesto vamos a tener diferencias”, adelantó Morales el sábado en una entrega de obras públicas.
Tampoco apoyarán EE.UU. ni otros países el empeño de Morales, hasta ahora estéril, de que la comunidad internacional “reconozca” el masticado de la coca, materia prima de la cocaína, que de nuevo trata de incluir en el documento de Cochabamba.
Hay además grandes diferencias sobre intentos de reformar los mecanismos de la OEA sobre los derechos humanos y la libertad de prensa, promovidos por mandatarios como Correa o el venezolano Hugo Chávez, que han sido criticados en esas instancias.
HRW critica proyecto
MÉXICO (EFE). La ONG Human Rights Watch (HRW) consideró ayer que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “corre serio peligro” si la Organización de Estados Americanos (OEA) aprueba un informe elaborado por su secretario general, el chileno José Miguel Insulza.
“Si la OEA reunida en Bolivia, aprueba el informe elaborado por el secretario se reduciría la independencia de la Comisión al otorgarle a la Asamblea General poderes para redefinir lo que la CIDH y sus relatorías pueden o no hacer”, advirtió José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de HRW.
En un artículo publicado en el diario El Universal de México, Vivanco afirmó que la CIDH es “una de las pocas instituciones con credibilidad y que funciona en la OEA”.
“La CIDH y su Relatoría para la Libertad de Expresión son directamente responsables de los más importantes progresos alcanzados en ámbitos tan diversos como la despenalización de las calumnias e injurias y derogación del desacato, la anulación de leyes de amnistía, reformas al fuero militar, acceso a la información (...) y derogación de normas discriminatorias”, agregó.
