“Estoy encantado (...) de decirles que Adam y Anastasia están en la órbita que debían estar”, declaró el presidente de Arianespace, la empresa encargada de organizar el lanzamiento.
“Es por tanto un éxito total”, sostuvo.
Según la Agencia Espacial Europea (ESA), los dos satélites llegaron a la órbita prevista, situada a una altura de 23.500 km, “tres horas y 48 minutos después de su lanzamiento”.
Un cohete ruso Soyuz que llevaba el séptimo (Sat-7) y octavo (Sat-8) satélites de esta “constelación”, que contará con 30, salió de la Guyana francesa a las 21:46 GMT.
“Este lanzamiento marca la reanudación del despliegue de la constelación Galileo”, dijo el director general de la ESA, Jean-Jacques Dordain, citado en un comunicado.
“Hemos superado una etapa más para dotar a Europa de un sistema mundial de navegación por satélite”, destacó en un comunicado la comisaria europea de Industria, Elzbieta Bienkowska.
Galileo, que fue decidido a principios de los años 2000, pretende que Europa deje de utilizar el GPS (Global Positioning System) estadounidense. Pero con el tiempo, el programa ha ido acumulando retrasos por diferentes razones y los costes se han disparado.
El sistema estadounidense, más antiguo, tiene una precisión de tres a ocho metros mientras que la del europeo será de un metro.
El 22 de agosto, el programa Galileo sufrió un serio revés cuando dos satélites fueron colocados en una órbita equivocada.
Una comisión investigadora determinó que el problema fue provocado por la congelación del carburante debido al diseño de los tubos de alimentación del Fregat, según Arianespace, empresa encargada de organizar el lanzamiento.
Operativo para 2020
A finales de enero, la Comisión Europea, que financia el 100% de Galileo, dio luz verde para que se reanudara el programa de lanzamientos por Soyuz en marzo.
Según la agencia, en 2015 se van a lanzar otros cuatro satélites Galileo. Al final contará con 30 satélites.
Europa espera que a partir de finales de 2016, Galileo tenga 14 satélites en órbita y pueda prestar los primeros servicios a los usuarios, con más funciones de las que ofrece el GPS, pues los dos sistemas son compatibles.
El objetivo de la Comisión Europea es que la constelación Galileo esté totalmente operativa para 2020.
El programa Galileo ya ha costado unos 5.000 millones de euros. En el periodo 2014-2020, Europa ha previsto gastar 7.000 millones de euros.
