Esos dos enunciados están contenidos en la “relatio disceptationem”, texto que engloba las posiciones que expondrán durante dos semanas los padres sinodales, los obispos con voz y voto en la asamblea, y que fue leída por el relator general del Sínodo.
Uno de los temas relevantes que se afrontarán será la violencia en familia, como consecuencias del abuso de alcohol y drogas, la práctica de juegos de azar, consumo de pornografía y de “otras formas de dependencia sexual y de las redes sociales”.
En el texto, que servirá de base para el debate hasta el 19 de octubre, cuando concluirá la asamblea, se constata la postura de los prelados “respecto al hecho de que las personas de tendencia homosexual no deben ser discriminadas, como recalca también el Catecismo de la Iglesia Católica”.
Pero, también se observa que de entre las opiniones vertidas por los religiosos y laicos consultados antes de este Sínodo “no se espera una equiparación de estas relaciones (homosexuales) con el matrimonio entre hombre y mujer”.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Otro tema muy controvertido que se tratará será el de los divorciados que se han vuelto a casar, pero de la relación introductoria de ayer surgió que “es uno de los desafíos pastorales más apremiantes”.
“Se les invita a escuchar la palabra de Dios, a participar en la liturgia de la Iglesia, en la oración”, se afirma.
Aunque no se entra en detalle sobre la posibilidad de que los divorciados que se casen de nuevo puedan volver a recibir los sacramentos, que será uno de los objetos de debate.
