La alianza entre China y Pakistán se estrecha

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PEKIN (AFP).  Las fricciones entre Islamabad y Washington tras la muerte de Osama bin Laden en una operación estadounidense y la posible aceleración de la retirada de Estados Unidos de Afganistán estrecharán, según los analistas, la relación, ya de por sí sólida, entre Pakistán y China.   

 

Durante la visita a Pekín del primer ministro paquistaní, del martes al jueves, los dirigentes chinos se desharán en elogios sobre los sesenta años de "amistad" chino-paquistaní, en contraste con los recientes reproches de Occidente al "país de los puros".   

El Gobierno chino se cuidó de no hacerse preguntas sobre la ayuda de la que podría haberse beneficiado el jefe de Al Qaeda y brindó su apoyo a Pakistán, "en primera línea de los esfuerzos antiterroristas".   

Esta benevolencia no ha pasado desapercibida. "En este momento crucial de la historia, no veo a nadie al lado de Pakistán, con la excepción de China", destacó Nawaz Sharif, el político paquistaní más popular en su país.   

La opinión pública paquistaní, exasperada por la operación unilateral estadounidense contra Bin Laden y la desconfianza de Washington, está cada vez más convencida de que la alianza estratégica con Estados Unidos desde 2001 ha tenido efectos nefastos: desestabilización interna y el cuestionamiento de Pakistán en el ámbito internacional.   

De ahí que la República Islámica esté tentada de alejarse de Estados Unidos acercándose más a Pekín, aliado leal desde hace tiempo en contraposición a Washington, que había perdido el interés por la región tras la retirada soviética de Afganistán.   

Según Talat Masood, un analista paquistaní, "Pakistán podrá afirmar: ‘China está con nosotros. No os creáis que estamos aislados’".