La Nicaragua de Ortega mueve el avispero en región centroamericana

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El exministro de Educación de Nicaragua (1990-1999) Humberto Belli había afirmado tiempo atrás que el presidente de su país, Daniel Ortega, utilizaba el litigio limítrofe con Costa Rica y con Colombia para impulsar el nacionalismo para lograr su reelección, ocurrida el año siguiente a esa declaración. Hoy en día, el oficialismo enfrenta duros momentos políticos, y renace el discurso “expansionista” de Daniel Ortega.

“Ortega está explotando el diferendo con Costa Rica para apuntar su puntaje político y proteger su plan reeleccionista”, había afirmado Belli, en un comentario publicado en las páginas de opinión del diario costarricense La Nación, según informaba la agencia EFE.

El exministro nicaragüense aseguró que el contenido de la resolución del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el litigio emitido en ese entonces era “una clara victoria” para Nicaragua, pero que Ortega rechazó el texto para prolongar el asunto.

“Ortega objetó alejar temporalmente de la zona disputada las Fuerzas Armadas de ambos países”, explicó el exministro nicaragüense.

“Las acciones de Ortega parecieron calculadas para complicar y prolongar un conflicto que le beneficia”, agregó Belli en el comentario, en el que también recalcó que el nacionalismo como “uno de los sentimientos más fáciles de explotar”.

Ortega enfrenta hoy en día duras críticas internas en los últimos tiempos, principalmente por la concesión hecha, sin licitación previa, a una empresa china para la construcción de un canal interoceánico en territorio nicaragüense.

Un contrato de 40.000 millones de dólares, que el gobierno de Ortega desea que se comience a cobrar durante su presidencia.

Con Costa Rica

Los reclamos del gobierno nicaragüense a Costa Rica tienen dos vertientes, una de ellas, de larga data, en torno al río San Juan, que fluye en la frontera entre ambos países.

En octubre de 2010, Nicaragua emprendió obras de dragado del río San Juan, que podrían durar un año, según dijeron a la prensa fuentes de la Empresa Nacional de Puertos.

En ese ínterin, Nicaragua envió tropas a la frontera, lo que enrareció aún más el ambiente, y rechazó un pedido de la OEA de retirarlas para sentarse a negociar.

Costa Rica planteó su queja por el dragado, alegando daño ambiental en su territorio y ante la negativa de Nicaragua a negociar en el marco de la OEA, presentó una demanda que presentó ante la Corte Internacional de Justicia (La Haya), pidiendo que ordene suspender las obras.

Guanacaste

Días pasados, durante un acto militar, el presidente Ortega manifestó que consideraba la posibilidad de acudir a La Haya para reclamar para Nicaragua la provincia costarricense de Guanacaste.

Guanacaste es un territorio de 10.140 km², con una población de más de 280.000 personas, que se adhirió a Costa Rica en 1824 tras una serie de cabildos populares realizados en la región.

Con Colombia

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, afirmó días atrás que las pretensiones del gobierno de Nicaragua en el Caribe no paran y que ese país “quiere mucho más”, en alusión a las aspiraciones de Managua luego de un fallo de la Corte de la Haya que redefinió límites entre los dos países.

“Es que Nicaragua no para ahí, Nicaragua quiere mucho más”, señaló Santos en una entrevista.

Santos recordó que “ahí también está tocando los intereses, no solamente de Colombia sino de otras naciones” por lo que su Gobierno está “en contacto directo” con Panamá, Costa Rica, Jamaica, Honduras.

Nuevas fronteras

El fallo de La Haya, de noviembre de 2012, confirmó la soberanía de Colombia sobre siete islas en el Caribe, pero otorgó a Nicaragua los derechos económicos sobre una zona de mar de unos de 75.000 kilómetros cuadrados.

Colombia prepara recursos en torno a la aplicación de ese fallo.

Mientras, el presidente nicaragüense anunció que su país ya otorgó una concesión de exploración de petróleo y gas en el territorio marítimo otorgado por la CIJ.

Bogotá reclama que la sentencia afecta las líneas limítrofes que Colombia tiene con otros países, ahondando el problema.