Odebrecht, el mayor escándalo de pago de coimas en América Latina

El caso de corrupción destapado por el operativo “Lava Jato” en Brasil sacó a luz la repartija de más US$ 700 millones en sobornos –obtenidos con sobrefacturaciones a obras públicas– y el presunto financiamiento de campañas electorales de presidentes y cientos de legisladores por parte de la otrora poderosa constructora Odebrecht. Además, generó una ola de intervenciones judiciales en los países de América Latina en los que tuvo presencia.

Odebrecht es uno de los mayores conglomerados empresariales de ingeniería de América Latina, con presencia en 23 países y que antes del escándalo del “Lava Jato” facturaba cerca de US$ 40.000 millones al año.

Con la repartija de unos 736 millones de dólares en sobornos y financiamiento de campañas electorales de cientos de políticos en Brasil y otros doce países se aseguraba de ganar las licitaciones y obtener las concesiones de obras públicas más importantes no solo de Brasil, sino también en Venezuela, República Dominicana, Panamá, Argentina, Ecuador, Perú, Guatemala, Colombia y México. 

La “Operación Lava Jato” (“Lavado a chorro”, que alude a los lavaderos de autos, donde se hicieron los primeros descubrimientos sobre el desvío del dinero sobrefacturado en Petrobras) echó luz sobre una trama en la que grandes constructoras sobornaban a directivos de la estatal Petrobras.

Ese esquema fue replicado en los países en los que Odebrecht desembarcó.

Marcelo Odebrecht, presidente del conglomerado, purga una condena en Brasil de 19 años de prisión por corrupción, lavado de dinero y asociación criminal por su participación en la trama del caso conocido como “Petrolão”.

¿Paraguay? 

En Paraguay se desconoce si la otrora poderosa constructora pagó sobornos o financió campañas electorales.

Marcelo Odebrecht visitó al entonces recientemente electo presidente Horacio Cartes, en su residencia, en mayo de 2013.

Marcelo, acompañado de empresarios paraguayos, manifestó su interés en invertir en nuestro país.

Odebrecht es una de las supuestas acreedoras del Estado paraguayo, por compromisos que vienen desde la dictadura stronista por la construcción y montaje de la luego privatizada Acepar.

Según los antecedentes, la deuda estatal sería de US$ 39,8 millones por facturas más intereses impagos. Sin embargo, la empresa brasileña no ha vuelto a reclamar últimamente al Gobierno el pago del presunto endeudamiento.

La firma brasileña pretendía adjudicarse la construcción de todo el alcantarillado sanitario de Asunción y Alto Paraná. En 2015, la Essap había anunciado la construcción de dos plantas de tratamientos de efluentes cloacales: entre las firmas precalificadas para esas obras figuraba Odebrecht.

Argentina 

El empresario brasileño admitió a la justicia de Estados Unidos haber pagado más de US$ 35 millones a intermediarios vinculados a tres proyectos de infraestructura entre 2007 y 2014, cuando Cristina Fernández de Kirchner era presidenta.

Con el pago de coimas la firma brasileña habría accedido a contratos por unos US$ 278 millones. 

Durante los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) obtuvo unos seis grandes contratos. 

Según la justicia brasileña, una de las más respetadas de la región, la constructora contaba con un departamento “profesional” exclusivo para el pago de sobornos en Brasil, pero que también recibió peticiones de remesas irregulares de su subsidiaria en Argentina.

Perú 

Odebrecht reconoció haber pagado unos US$ 29 millones en sobornos en Perú. La confesión abarca los mandatos de los expresidentes Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016).

Sobre Humala, el empresario aseguró haber entregado US$ 3 millones de dólares para su campaña electoral de 2011. También admitió haber financiado la candidatura de Keiko Fujimori, entonces rival de Humala, quien ahora está en prisión preventiva. 

Ecuador 

El vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, apartado de sus funciones y en prisión preventiva, es investigado por presunto delito de asociación ilícita. Él niega los cargos. 

Glas, como titular de Sectores Estratégicos entre 2010 y 2016 (bajo gobierno del presidente Rafael Correa), se habría beneficiado de US$ 16 millones en sobornos pagados entre 2012 y 2016 para adjudicar a Odebrecht cinco obras. 

Un informe del Departamento de Justicia de EE.UU. indica que entre 2007 y 2016 la firma brasileña pagó sobornos por más de US$ 35,5 millones a “funcionarios del Gobierno”, lo que supuestamente le generó beneficios de al menos US$ 116 millones.

Colombia 

La justicia investiga si Odebrecht aportó fondos para la campaña electoral del presidente Juan Manuel Santos y otros políticos, aunque su presencia en ese país data de 2009, cuando gobernaba Álvaro Uribe.

Venezuela 

De acuerdo con las confesiones de Odebrecht, Venezuela fue el país sudamericano donde más dinero destinó: US$ 98 millones, luego de Brasil.

Su filial aportó US$ 50 millones a la campaña presidencial de Nicolás Maduro en las elecciones de 2013, admitió el titular de la firma en Caracas, en su delación ante la justicia de Brasil.

La empresa entró con fuerza en Venezuela durante el gobierno del fallecido Hugo Chávez.

México 

El exdirector de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) también está en el ojo de la justicia.

Panamá 

La estructura que operó en Panamá para cobrar coimas la encabezaron dos hijos del expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014), varios de sus ministros y otras autoridades, según el Ministerio Público.

Ricardo y Luis Martinelli Linares fueron los primeros “en acercarse” a ofrecer “servicios” para “remover obstáculos” en 2009, “antes incluso que el presidente electo (Ricardo Martinelli) tomara posesión”, aseguró la Fiscalía. 

El actual gobernante, Juan Carlos Varela, reconoció que su campaña por la Vicepresidencia, en 2009, recibió aportes de Odebrecht a través de una tercera persona. 

La constructora llegó a Panamá en 2006 y es la principal contratista del Estado. 

Fuentes: AFP, EFE, Reuters, internet.