Paramilitares reprimen en Nicaragua

MANAGUA (AFP). Al menos dos personas resultaron heridas ayer por disparos de armas de fuego efectuados por presuntos paramilitares contra una marcha opositora, que culminó en violencia en el este de la capital nicaragüense.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/BHUUQS2E6RD43EVCBRMPWQOZQY.jpg

Uno de los heridos fue alcanzado en el brazo por disparos hechos por hombres armados a bordo de tres camionetas, constato un fotógrafo de AFP.

La otra persona habría sido herida en otro sector de la marcha, lo que provocó el enojo de los manifestantes que destruyeron un vehículo de la policía y colocaron obstáculos sobre la vía, mientras el conductor se refugió en un negocio cercano.

“Desde una camioneta en que iban personas armadas y con banderas roja y negra (del partido sandinista) hicieron disparos hacia arriba”, declaró una testigo que no quiso identificarse.

Al momento de los disparos, los manifestantes se tiraron al suelo o buscaron protección tras los árboles, en un clima de alta tensión.

PUBLICIDAD

Tras los hechos, decenas de policías antimotines y grupos afines al gobierno de Daniel Ortega se desplegaron en la zona, mientras los manifestantes se refugiaron en un centro comercial cercano.

Los incidentes se produjeron un día después de que la misión del alto comisionado de Derechos Humanos de Naciones (ACNUDH) saliera del país por orden del Gobierno, luego de que el organismo emitiera un informe sobre las graves violaciones de derechos humanos en la protestas antigubernamentales.

La marcha de “Las Banderas” reunió a miles de personas. Pero desde su inicio estuvo bajo el asedio e intimidación de fuerzas antimotines y seguidores del Gobierno que pretendían impedir la movilización, denunciaron sus organizadores.

Las protestas antigubernamentales se iniciaron el 18 de abril contra una fallida reforma a la seguridad social, que derivó en una demanda política para la salida del poder del presidente Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

PUBLICIDAD

En cuatro meses, la represión ha dejado más de 320 muertos, 2.000 heridos y una cantidad no precisada de detenidos, desaparecidos y miles de desplazados hacia países vecinos.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD