Rosh Hashaná es llamado en la Biblia Iom Trua (por que se toca el shofar), y centra dos ideas principales: es el primer día de un nuevo año y es el día del juicio, día de introspección. De esta manera, se realiza, al comenzar un año nuevo, el balance del anterior y se planean los actos para el año venidero.
El nombre Rosh Hashaná se encuentra por vez primera en el tratado de Rosh Hashaná: "En Rosh Hashaná todos los individuos del mundo pasan delante de Dios (Todopoderoso) como regimientos de ejércitos que pasan delante de su rey, y El examina a todos. Este día fija el destino de la humanidad al finalizar el año y comenzar uno nuevo".
También se lo conoce como el Día del Juicio y como el Día del Recuerdo porque, según la tradición, ese día Dios juzga a los hombres, abriendo tres libros: uno, con los malos (quienes quedan inscriptos y sellados para la muerte); otro, con los buenos (quienes quedan inscriptos y sellados para la vida); y, el tercero, para quienes serán juzgados en el Yom Kippur.
Rosh Hashaná (Cabeza del Año) junto con Yom Kipur (Día del Perdón) forman en la tradición judía una unidad llamada Yamim Noraim (Fiestas austeras). Son días de arrepentimiento e introspección, de balance de los actos y de las acciones realizadas, de plegaria y sensibilidad especiales.
El shofar
El precepto del día de Rosh Hashaná es de tocar el shofar, trompeta hecha del cuerno de un carnero. Entre otros motivos, se hace sonar esta trompeta, según el rabí Saadaia Gaón, porque: "la voz del shofar nos recuerda la revelación del Sinaí, la cual estaba acompañada con El son del shofar era muy fuerte y en ese lugar el pueblo de Israel declaró: Haremos y escucharemos". También señala el rabí Gaón una razón llena de nostalgia: "el son del shofar nos recuerda la reunión de la diáspora que tanto anhelamos".
Tiempo para hacer un balance de la vida
El mes de Nisán (el de la salida de Egipto, por marzo-abril) es el principio de meses, el primero de los meses del año (Éxodo 12, 2).
Pero la conmemoración del Rosh Hashaná encuentra su fuente en pasajes bíblicos como el de Números 29, 1: "El día primero del mes séptimo será de santa convocación. No haréis en él labor servil. Es día que se celebrará al son de la trompeta".
Y también está escrito en la Biblia: "El día primero del mes séptimo lo conmemoraréis al son de las trompetas" (Levítico 23, 24).
En este día, del séptimo mes (Tishrei, por septiembre-octubre), según la tradición, fue creado el primer hombre: Adam.
La celebración comienza al anochecer de la víspera con el sonido del shofar, un cuerno que llama a los judíos a la meditación, al autoexamen y al arrepentimiento.