Monti se mostró, en su discurso, optimista sobre el final de la crisis al explicar que aunque el año pasado se pensaba que Italia no estaba tan afectada por la crisis, “lo estaba mucho más que ahora”.
El premier aseguró además que ve acercarse para su país el momento en el que saldrá de la crisis.
Monti elogió y calificó como “milagro” el apoyo de los partidos políticos italianos que “en los últimos años habían dedicado una gran parte de su tiempo a combatir entre ellos” y han permitido “tomar así decisiones que se habían postergado durante decenios”.
Desde que asumió el mando de Silvio Berlusconi –quien dimitió en noviembre para evitar una crisis como la de Grecia–, Monti se ha embarcado en un programa de reformas que incluyen al mercado laboral y revisiones a las pensiones, recortes de gastos y desregulación.
El primer ministro agregó que su gobierno no esperaba que las reformas tengan efectos inmediatos de apoyo al crecimiento en la economía. Sin embargo, afirmó que esperaba que las reformas hagan caer los costos de endeudamiento del país más rápido que hasta ahora, lo que facilitaría la recuperación de la economía de Italia.
Futuro de los jóvenes
En cuanto al tema de reunión que es sobre el futuro de los jóvenes, Monti explicó que “se ha desaprovechado una generación entera de jóvenes”, que “están pagando las consecuencias gravísimas de la escasa previsión de quien en el pasado se tenía que ocupar del futuro de los jóvenes”.
Ayer se conocieron en Roma precisamente nuevos datos sobre el desempleo juvenil, que para los italianos entre los 15 y los 24 años es del 34,3% a nivel nacional.
Sobre su labor al frente del Gobierno, después de ser elegido el pasado noviembre para sustituir al dimisionario Silvio Berlusconi, Monti dijo que espera que se recuerde que se “plantaron las semillas para hacer que la sociedad italiana fuese más normal, para que se le pudiera mirar a la cara e inspirase más confianza”.
