EL CAIRO (EFE). El jefe del Servicio de Ambulancias egipcio, Mohamed Sultan, informó a EFE de que la víctima pereció en un hospital de El Cairo por el impacto de balas de goma durante estos incidentes, cuyo origen es algo confuso.
Los heridos presentan en su mayoría contusiones debido al lanzamiento de piedras, botellas, cócteles molotov y balas de goma en los alrededores de la catedral, donde los fuerzas de seguridad han logrado controlar la situación.
Las últimas cifras del Ministerio de Sanidad son más conservadoras y solo reportan 25 heridos, de los que diez fueron trasladados a hospitales y quince atendidos sobre el terreno.
Fuentes policiales y activistas coptos explicaron a EFE, que un grupo de personas comenzó a lanzar piedras contra los asistentes a las exequias que salían de la catedral, lo que llevó a muchos a refugiarse en el edificio y a la Policía a intervenir con gases lacrimógenos.
Por su parte, una fuente del Ministerio del Interior citada por la agencia oficial Mena explicó que a la salida de la catedral algunos participantes en las exequias dañaron vehículos aparcados en la zona.
Esos actos soliviantaron a los vecinos y desencadenaron enfrentamientos entre ambos grupos, entre los que se ha interpuesto la Policía para calmar la situación.
Al funeral asistieron miles de cristianos que se acercaron a Abasiya para despedir a los cuatro fieles muertos el sábado en choques entre coptos y musulmanes en la localidad de Al Jusus, al norte de El Cairo.