Los restos de Barrow, director de un programa de televisión de 58 años, fueron encontrados descuartizados a orillas de una laguna cerca de San Pedro Sula, 240 km al norte de la capital, donde fue secuestrado el 24 de junio.
“Este caso demuestra una vez más la precariedad en la que se desenvuelve el ejercicio periodístico en Honduras y la necesidad de crear un sistema de protección para periodistas”, dijo Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, en un comunicado divulgado ayer.
Paolillo recordó que la SIP viene insistiendo en la necesidad de que el país aplique medidas como una reforma para agravar los crímenes contra periodistas y la creación de fiscalías especiales con los recursos adecuados para perseguir los crímenes contra la libertad de prensa.
Según la SIP, la subsecretaria de Justicia y Derechos Humanos, Martha Sabillón, anunció que el gobierno del presidente Porfirio Lobo está por enviar al Congreso un proyecto de ley para la Protección de los Defensores de los Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia, como respuesta a un pedido de este organismo de prensa.
Un informe de la oficina del estatal Comisionado de Derechos Humanos reportó que con Barrow suman 36 los periodistas asesinados desde 2003 en el país.
