“Lo vi y le dije: ‘hola. Te abro la puerta’, sabía lo que viene y ahora estoy asumiendo, dar la cara y dejar de ser hipócrita”. Opinó que “si te fumas un pitito y compartes con tu familia o con quien sea, que no se mire de forma ignorante, (pensando) que la persona que fuma es delincuente o que la marihuana abre las puertas para otras drogas”.
“Yo creo que la marihuana no mata, la ignorancia sí. El alcohol mata, el cigarro mata. Encuentro que la marihuana unifica a las personas, por eso el sistema la persigue tanto”, aseguró y se excusó diciendo que “soy un fumador social, no fumo todos los días”.
“Uno prende un pito, llega gente, compartes cosas, ideas, lo pasas muy bien. Como que te liberas. Tampoco ves elefantes rosados, ni nada, para la gente que cree que esto es lo peor”, reflexionó.