Caen criminales que secuestraron y asesinaron a un hacendado brasileño

Tres miembros de la gavilla que secuestró y mató al ganadero brasileño Dilson Bello dos Santos (59), fueron detenidos al amanecer de ayer en la localidad de Cadete Boquerón, distrito de Capitán Bado. Durante la operación también se incautaron varias evidencias.

Dilson Bello dos Santos, hacendado asesinado.
Dilson Bello dos Santos, hacendado asesinado.

CAPITÁN BADO. (Cándido Figueredo Ruiz, corresponsal). Uno de los detenidos fue identificado como Nelson David Frutos Ovelar, mayor de edad, sin cédula de identidad, quien sería el líder de la banda, que también se dedica al acopio y tráfico de marihuana en aquella extensa región del país. Los otros capturados son Enrique Galeano Barrios (29), con antecedente por robo en el 2013, actualmente con medidas alternativas a la prisión y Fabio Diosnel Frutos Ovelar, alías Largo, también sin cédula de identidad. Un cuarto integrante de la banda habría logrado escapar del campamento y ocultarse en una zona boscosa al percatarse de la llegada de los uniformados. Del poder de los sospechosos se incautaron una escopeta calibre 12, dos revólveres, una pistola, municiones y teléfonos celulares, a más de otros elementos.

En la mañana del 26 de julio pasado, los miembros de esta organización criminal irrumpieron en la estancia Bello, ubicada en la misma zona de Cadete Boquerón y secuestraron al propietario de la hacienda el brasileño Dilson Bello dos Santos, igualmente fueron raptados la esposa de este Librada Romero Duré (paraguaya, 45 años) y al hijo de ambos, Edison Bello Romero (26), también había sido llevado por los delincuentes el capataz de la finca familiar, Junior Godoy (18).

Horas después, los criminales liberaron a Edison para que pueda conseguir los US$ 100.000 que exigieron para liberar a las víctimas. El joven caminó y pasó hacia el lado brasileño para denunciar el plagio.

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La Policía brasileña comunicó lo ocurrido a sus pares de nuestro país e inmediatamente se montó un operativo de rescate y un grupo de uniformados fue enviado en un helicóptero al área. Aparentemente, la nave pasó muy cerca del campamento donde eran retenidas las víctimas y los secuestradores entraron en pánico.

La mujer y el capataz aprovecharon la desesperación de los criminales para escapar corriendo, mientras que el hacendado no tuvo la misma suerte y fue ejecutado en el sitio por los maleantes. Al día siguiente fue encontrado su cuerpo entre unos matorrales.

Con la descripción que dieron las víctimas, especialmente de Nelson, los agentes del departamento Antisecuestros de la Policía identificaron y ubicaron a los sospechosos, que estaban en un campamento marihuanero, ubicado a 35 kilómetros de Capitán Bado y a 5 kilómetros del lugar del plagio, en medio de una serranía, sin caminos transitables por vehículos.

En la madrugada de ayer, los uniformados caminaron por más de cinco horas para poder llegar a la zona y sorprender a los criminales.

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