Una investigación realizada por Canal 9 revela que Yeselin Rebeca Quintana y Derlis Antonio Duarte Ferreira, madre y padrastro del pequeño Itzael Klassen Quintana, fueron inicialmente enviados a prisión pero luego obtuvieron medidas sustitutivas de prisión.
La autopsia revela que la criatura tenía hematomas en la zona del corazón, tórax, pulmón, estómago, cuatro costillas rotas y ruptura de hígado.
Los procesados atribuyeron las lesiones que causaron la muerte del niño al momento en que el padrastro le apretó en forma involuntaria, cuando su vehículo se cayó a una cuneta. Sin embargo, el rodado no tiene daño material alguno que justifique las lesiones del niño.
Los fiscales Eduardo Cazenave y Andrés Arriola pidieron la prisión de ambos en la comisaría local y ella fue ordenada el 30 de mayo pasado por el juez Aníbal Ortiz Granada, quien el 31 de julio les otorgó arresto a los procesados, pese a la oposición de la fiscalía. Declaraciones de las encargadas de la guardería sobre lesiones anteriores sufridas por el niño fueron ignoradas por el juzgado.