El Tribunal Octavo de Sentencia del Organismo Judicial guatemalteco condenó a Muadi Menéndez por lavado de dinero, asociación ilícita y peculado por sustracción, delitos cometidos durante su gestión como presidente del Congreso (2013) y que se extendieron hasta 2015.
De acuerdo a la sentencia, se comprobó la vinculación de Muadi en una trama de “plazas fantasmas” en el Parlamento mediante el cual defraudó al Estado por aproximadamente 500.000 dólares.
El expresidente del Congreso utilizó una de sus empresas para gestionar la contratación de casi 30 personas en el Congreso, quienes no se presentaban a laborar. Posteriormente, el dinero de los salarios ingresaba a las cuentas de su compañía.
“¿A quien maté? ¿A quien maté?”, se preguntó Muadi en declaraciones a periodistas al salir del tribunal.
“¿Acaso son delitos de sangre para que me condenen por 30 años?”, añadió el expresidente del Congreso, quien confirmó que apelará el fallo.
En el año 2016, la exasistente de Muadi en el Congreso, Claudia María Bolaños, fue condenada a 17 años de prisión por el mismo caso. También José Estuardo Blanco Aguilar, jefe de seguridad del exdiputado. Ambos estaban involucrados en la trama, según establecieron las autoridades.
El expresidente del Congreso tendrá que pagar además una multa de alrededor de 500.000 dólares, de acuerdo al dictamen del Tribunal Octavo de Sentencia.