Con la captura de Wilson Acosta en Brasil se cierra el caso Pablo Medina

El sicario Wilson Acosta Marques, de 48 años de edad, finalmente cayó preso ayer en Brasil, en una operación de las Policías Militar y Civil, que tuvieron que usar un transporte escolar para llegar a su escondite. Wilson fue el que con una escopeta le dio el tiro de gracia al periodista de ABC Color, Pablo Medina Velázquez, aquel 16 de octubre de 2014 en Villa Ygatimí. Con esta detención, se cierra definitivamente el sonado caso perpetrado por la narcopolítica.

Wilson Acosta Marques, ayer en la sede de la Policía Civil de Campo Verde, en el estado de Mato Grosso, Brasil.
Wilson Acosta Marques, ayer en la sede de la Policía Civil de Campo Verde, en el estado de Mato Grosso, Brasil.Archivo, ABC Color

Wilson Acosta Marques, quien según su cédula paraguaya 1.805.122 nació el 8 de agosto de 1971, fue arrestado ayer a las 8:00 al ser localizado en una vivienda rural del municipio de Chapada dos Guimarães, Estado de Mato Grosso, que queda a 1.160 kilómetros del distrito paraguayo de Ypejhú, que a su vez fue por muchos años el feudo del ahora ya desarticulado clan Acosta.

Wilson vivía en condiciones muy precarias con su familia, aunque aparentemente seguía delinquiendo en Brasil, país en el que ya había sido detenido hace una década.

El asesino también tiene la identidad brasileña auténtica de Wilson Marques González, pero últimamente operaba con una cédula brasileña falsa a nombre de un tal Francisco Ferreira.

El propio criminal reconoció que compró este documento apócrifo por 600 reales, el equivalente a 700.000 guaraníes.

El principio del fin de Wilson fue el lunes último, cuando una persona con la que aparentemente peleó durante el último fin de semana se presentó ante la Policía Militar de la ciudad vecina de Campo Verde y contó dónde se escondía el asesino de un periodista paraguayo.

Posteriormente, se incorporó al caso la Policía Civil de la misma ciudad y se conformó un equipo especial de búsqueda.

Los agentes de este bloque, por su parte, contactaron con el jefe de Operaciones de Interpol de nuestro país, subcomisario Heriberto Martínez, y con el titular de esta unidad, comisario principal Wilberto Sánchez, quienes confirmaron que Wilson era uno de los criminales más buscados del Paraguay.

Una vez que Interpol envió todos los documentos sobre el caso del crimen de Pablo Medina, los investigadores brasileños prometieron que antes del fin de semana tendrían novedades. Finalmente, llamaron ayer de mañana comunicando la captura del sicario.

Entre otras cosas, los policías brasileños dijeron que tuvieron que llegar al escondite de Wilson en un transporte escolar, para no levantar sospechas, ya que si aparecían en patrulleras el objetivo podría escapar con la ayuda de sus campanas.

Luego de un breve forcejeo, Wilson fue dominado, así como uno de sus hijos, un adolescente. Aunque quiso eludir el arresto con su cédula brasileña falsa, los policías le advirtieron al criminal que sabían perfectamente tras quién habían ingresado al sitio.

Ya consumado el arresto, los agentes permitieron a Wilson que se cambiara de ropa y se despidiera de su familia. Después lo sacaron de la región en el mismo transporte escolar.

Wilson fue el sicario que le voló la cabeza con una escopeta calibre 12 al corresponsal de ABC Color Pablo Medina Velázquez (53).

En la emboscada también fue asesinada la acompañante de Pablo, Antonia Maribel Almada Chamorro (19), quien resultó acribillada con una pistola calibre 9 milímetros empuñada por el sobrino de Wilson, Flavio Acosta Riveros. El mandante del ataque fue Vilmar Acosta Marques.

EN YPEJHÚ

EN YPEJHÚ.
EN YPEJHÚ.

El primer detenido por el crimen de Pablo Medina y Antonia Almada fue Arnaldo Javier Cabrera López, quien cayó el 8 de diciembre de 2014 en un monte de la zona de Ypejhú, departamento de Canindeyú. Era el chofer del entonces intendente de la referida ciudad, Vilmar Acosta Marques, alias Neneco. De hecho, este último utilizó el celular de Arnaldo para coordinar el asesinato del periodista de ABC Color con su hermano mayor Wilson y su sobrino Flavio. Arnaldo Cabrera contó cómo se planeó y ejecutó el atentado, ya que todo el tiempo estuvo al lado de su jefe cuando este hablaba. Fue condenado a cinco años, pero ya salió libre.

EN CAARAPÓ

EN CAARAPÓ.
EN CAARAPÓ.

El siguiente capturado por el doble homicidio fue nada menos que el autor intelectual, Vilmar Acosta Marques, alias Neneco. Cayó el 4 de marzo de 2015 en el municipio de Caarapó, estado de Mato Grosso del Sur, Brasil, a 190 kilómetros de Ypejhú. Fue reducido frente a un supermercado por un policía civil brasileño y cuatro policías paraguayos. Estuvo preso ocho meses en la sede de la Policía Federal de Campo Grande, la capital estadual, hasta que vino extraditado a Paraguay el 17 de noviembre de ese mismo año. Le impusieron una sentencia total de 39 años en un juicio que acabó el 19 de diciembre de 2017.

EN PATO BRANCO

EN PATO BRANCO.
EN PATO BRANCO.

El sicario Flavio Acosta Riveros fue quien acribilló a Pablo Medina y Antonia con una pistola calibre 9 milímetros, al mismo tiempo en que su tío Wilson Acosta Marques disparaba su escopeta calibre 12. Flavio fue arrestado el 9 de enero de 2015 en la ciudad de Pato Branco, estado de Paraná, Brasil, a 600 kilómetros de Ypejhú. Cayó luego de ser denunciado por su concubina brasileña, a quien golpeó salvajemente con una llave inglesa. Como el Supremo Tribunal Federal (órgano equivalente a nuestra Corte Suprema de Justicia) le reconoció su nacionalidad brasileña, no pudo ser extraditado a Paraguay. Será enjuiciado en Brasil.

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