Los revoltosos –que no tenían derecho a examen– patotearon y corearon sus amenazas desde fuera del aula. Estas se extendieron a una alumna, quien defendió con otros compañeros a la docente.
La profesora dijo haber quedado horrorizada por la prepotencia e identificó a un alumno entre los cabecillas. En otro incidente, días atrás, una educadora fue encerrada en su propia aula. También, picaportes de puertas de varias aulas fueron destrozadas.
La directora, Nimia Zotelo, indicó que el caso es analizado y que ya se ha conversado tanto con la profesora afectada como con los alumnos. Ysaty y otros colegios han reducido drásticamente su número de alumnos debido a la violencia, dijeron ayer portavoces del MEC, cuyas autoridades prometieron indagar el asunto.
