Los detenidos fueron identificados como Fredy Franco Flores (34), domiciliado en la compañía Laurelty de la ciudad de Luque, y Dionicio César Saldívar (49), quien fija residencia en el barrio Laguna Satî, Zona Norte de Fernando de la Mora.
Ambos son funcionarios de seguridad del horario nocturno del Instituto Nacional de Protección a Personas Excepcionales (Inpro), según confirmó el fiscal Víctor Fernández, quien dirige las investigaciones del caso.
A mediados del mes de setiembre pasado, las autoridades del Inpro se percataron del faltante de algunos insumos de escritorio y elementos utilizados para las consultas diarias. Dichos artículos estaban almacenados en el depósito central de la institución.
Las autoridades del Inpro también denunciaron el robo de una cámara de circuito cerrado instalada en el sitio, según confirmaron fuentes de la comisaría 2ª Central de Fernando de la Mora. Debido a que había sospechas de que los mismos funcionarios estaban implicados en los robos, los investigadores colocaron una cámara de aficionado en el depósito, para tratar de identificar a los ladrones.
Efectivamente, al mediodía del sábado 29 de setiembre pasado, la cámara filmó cuando uno de los guardias ingresó al depósito de la institución tras remover los barrotes de una de las ventanas y comenzó a sacar varios objetos al patio, donde lo aguardaba su cómplice.
La filmación fue analizada por los investigadores, que estaban almacenando las imágenes para utilizarlas como elementos probatorios más adelante.
Sin embargo, este último fin de semana los maleantes volvieron a irrumpir en el sitio y esta vez se llevaron hasta la cámara que fue instalada secretamente en el lugar, señalaron las fuentes. Sin embargo, anteriores imágenes ya fueron incluidas en la carpeta fiscal.
Un inventario del Inpro confirma que el monto de lo robado asciende a más de G. 17 millones. Ayer de mañana, efectivos de la comisaría de Fernando de la Mora apresaron a los presuntos ladrones.
Sin embargo, los intervinientes no pudieron recuperar parte de las mercaderías que fueron sustraídas de la institución. Sospechan que los elementos robados fueron vendidos a bajo costo en los diferentes comercios y hasta casas de empeños de las inmediaciones del Inpro.
