Chofer ratifica que parte del dinero de Prosegur fue robado por policías

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Carlos González Mallorquín declaró ayer ante el fiscal Osvaldo Caballero que robó no más de G. 600 millones de Prosegur, de los cuales repartió una parte a los indigentes y la otra –que pensaba devolver– fue llevada por policías. Ratificó que cometió el hecho en un arranque de furia por las condiciones de trabajo.

Asistido por el abogado Rafael Ramírez, durante cuatro horas González realizó un extenso relato en el cual se declaró como único responsable del robo a Prosegur, ocurrido el pasado 19 de febrero.

Para que se comprenda la motivación del robo que perpetró, contó que ese día a la mañana, cuando la temperatura alcanzaba los 37 grados, se descompuso el acondicionador de aire del vehículo de caudales que estaba a su cargo.

Añadió que ese día solo tuvo 10 minutos para comer.

Señaló que esto era moneda corriente para los empleados de Prosegur, que debían trabajar entre 14 y 16 horas por día y solo podían ir una vez al baño.

Enfatizó que ni siquiera a la Iglesia mormona, de la cual es pastor, podía asistir los domingos.

Refirió que en un arranque de furia, por todo lo relatado, en el momento en que sus compañeros se disponían a recoger el dinero de Essap, robó el camión.

Luego detuvo la marcha del rodado y tomó dos bolsas.

Abordó un taxi y se dirigió a Ñemby, con intenciones de ir a la casa de su padre.

Pero luego cambió de idea y en diversos taxis comenzó a recorrer zonas donde se encuentran indigentes, como el mercado de San Lorenzo y el Mercado 4 de Asunción.

Volvió a Ñemby y luego a Luque. En todos estos lugares repartió el dinero a indigentes.

Al día siguiente, se alojó en una pensión de Emboscada. Allí vio por televisión que su suegro estaba detenido y esposado.

Ante esa situación decidió ir a la casa de su padre en Ñemby.

Dejó el dinero en un sector del patio trasero de la casa.

Luego habló con el hermano para que devuelva la plata a Prosegur.

Posteriormente, se dirigió hasta la comisaría de Arroyo Seco en donde se entregó, ante la presencia de dos testigos que certificaron que la presentación fue voluntaria.

Dos días después González pudo hablar con su padre y su hermano, quienes le señalaron que la plata fue robada de la casa de Ñemby por policías que irrumpieron en la propiedad.

En la última parte de su declaración, González se manifiesta arrepentido por lo que hizo y ratifica que actuó bajo los impulsos de la explotación laboral.

La declaración de González confirma la tesis de la fiscalía de que policías sacaron provecho de la situación para quedarse con el dinero.

Hay nueve policías procesados, que son investigados por los fiscales Luis Said, Augusto Salas y Blanca Agüero.

Disparidad sobre el monto

Carlos González Mallorquín señaló al fiscal Osvaldo Caballero que no sabe exactamente cuánto robó, pero que por el peso de las bolsas estimaba que eran unos 600 millones de guaraníes.

Sin embargo, Prosegur –a través del abogado José Domingo Almada– denunció que el monto robado alcanza los G. 1.850 millones. Hasta ahora se desconoce el destino de la plata robada.

González está imputado por hurto agravado, lesión de confianza y apropiación.