La mujer explicó que Juan Darío Cabral cedió una residencia ubicada en el barrio Bernardino Caballero a Edmundo Barboza (su progenitor) en 1965. Apuntó que Apolinaria Benítez Ortiz (criada de Cabral) impulsó el desalojo, que fue otorgado “diligentemente” en junio de 2011 por la jueza Judith Gauto, poco tiempo después de que Barboza instaurara un juicio por usucapión. “Sabemos que va a salir favorable a mi padre, tarde o temprano, pero urge que tenga su lugar que le corresponde por derecho”, dijo la denunciante.
Según Barboza, la fiscala Quiñónez no impulsó la denuncia por falsificación de firmas de ella, su padre, madre y hermano, dentro de los dos juicios, por desalojo y usucapión. “Nunca me atendió, es una fiscala que las 24 horas está en audiencia”, acotó. La familia Barboza cree que su propia abogada, Norma Fernández, les habría perjudicado en ambos juicios.
