CARAPEGUÁ (Emilce Ramírez, de nuestra redacción regional).La denuncia contra la mujer fue presentada ante la fiscalía de esta ciudad por los supervisores Alberto Candia y Elba Leguizamón, luego de comentarios que recibieron de parte de los vecinos que tuvieron conocimiento de que la profesora estaba embarazada y que había dado a luz, pero que llamativamente ya no vieron a su hijo y por eso pidieron que se inicie la investigación al respecto.
El juez de Garantías Víctor Vega ordenó el allanamiento de su vivienda, hasta donde llegaron efectivos policiales de Criminalística, además del médico forense Luis Ibarrola y representantes del Ministerio Público.
Luego de la verificación de la casa de la maestra, los intervinientes ingresaron a la huerta, que está protegida con bambú, y en el lugar había tierra recién removida.
Excavaron en dicho lugar y a unos 10 centímetros de profundidad encontraron el cuerpo de un varoncito, a quien la madre, dijo, le puso como nombre Tobías Ezequiel. El cuerpecito fue derivado a la morgue judicial para la necropsia correspondiente. El fiscal que atiende la causa, Darío Villagra, dispuso que la docente sea tras- ladada a la comisaría de Carapeguá.
“Se atoró”
La mujer dijo que el bebé había nacido el 6 de setiembre pasado y que falleció como consecuencia de que se atoró cuando le estaba amamantando. Agregó que del susto no avisó a nadie y que fue a enterrarle al costado de su casa.
Señaló que no dio aviso a la fiscalía ni a la comisaría porque no sabía los procedimientos legales a seguir en el caso que sucedió y creyó que los angelitos no necesitaban trámites para su entierro.
Al ser consultada si está arrepentida de lo que hizo, dijo que sí y luego señaló que solo hablará en presencia de su abogado.
