La carta fue dejada a 6 kilómetros del lugar del último ataque y a 12 kilómetros de la entrada al establecimiento de Osvaldo Domínguez Dibb, situada a la altura del kilómetro 385 de la Ruta III.
Entre otras cosas, la misiva dice textualmente que “la masacre en Curuguaty-Campos Morumbi no quedará impune, el ejército de los pobres, el Ejército del Pueblo Paraguayo, vengará la muerte de los valientes campesinos que en muestra de valor y heroísmo se enfrentaron en forma muy desigual con las fuerzas represivas”.
En otro punto, se refieren a la prensa como que “mal intencionadamente presentó la masacre de los campesinos de Curuguaty en forma invertida: como criminales a los campesinos que luchan por un pedazo de tierra, y como víctimas a los policías que no se fueron con las manos vacías, estaban armados hasta los dientes para defender los intereses de los ricos, traicionando de esta forma a su clase, ya que la mayoría de los policías provienen de familias humildes”.
Radio Ñandutí
Otro supuesto comunicado del EPP fue divulgado ayer a través de la bandeja de mensajes de Humberto Rubin, en la página web de Radio Ñandutí, y enviado desde el correo alejandrozarate726@yahoo.com.es.
Entre otras cosas, dice que “lo que sucedió el viernes 22 de junio (la destitución de Fernando Lugo y asunción de Federico Franco) se puede denominar un robo de guante blanco, uno robó a su aliado, ganó a pulseada con mayoría parlamentaria y expulsó a quienes ahora gritan traición”.
También reivindica la lucha de los “heroicos campesinos” fallecidos en el enfrentamiento con policías en Curuguaty y rechaza la existencia de infiltrados entre los “sintierras” que protagonizaron la peor matanza en la historia del país.
