Por unanimidad, los jueces Miguel Bernardez, Elsa García y Arnaldo Fleitas encontraron probada la acusación de las fiscalas Sarah Ramona Domínguez y Fátima Capurro, y decidieron aplicar la pena por lesión de confianza.
La sentencia escrita ya fue entregada ayer a las partes, por temor a que las defensas soliciten la extinción con la cuestionada ley 4669/12, que acorta los plazos, debido a que se cumplirán tres años de proceso este sábado 15 de setiembre, según el cómputo del tribunal de sentencia.
En el fallo se consigna que los hermanos Zárate Ramírez, en complicidad con dos empleados de Procard, Rubén Cabañas Toledo y Osvaldo Cañete Grance, quienes admitieron el hecho y se sujetaron a una suspensión condicional del procedimiento, crearon tarjetas de crédito “fantasmas”, para ocasionar el millonario perjuicio.
“Con respecto a la existencia del hecho, este tribunal tuvo como probados los siguientes extremos: Entre los años 2004 y 2009 se crearon en la Cooperativa Santísimo Redentor tarjetas de créditos falsas o también llamadas fantasmas en un total de 131 (ciento treinta y un) tarjetas de crédito, siendo la gran mayoría de personas inexistentes (125) y el resto de personas existentes (6) pero que no han solicitado tarjeta alguna a la mencionada cooperativa y tampoco eran socios de la misma, utilizándose las mismas realizando compras, pagos y extrayendo efectivo de cajeros automáticos, generando un perjuicio patrimonial total de 1.345.488.177”, señalaron los jueces.
Las fiscalas Domínguez y Capurro habían solicitado 9 años y 7 meses de cárcel para Reinerio Zárate, y 6 años y 7 meses para Ildefonso Zárate, en carácter de cómplice, y la remisión de ambos a Tacumbú, lo que finalmente no aconteció.
Dinero que se esfumó
El millonario perjuicio ocasionado a la Cooperativa nunca se recuperó, reconoció la fiscala Sarah Ramona Domínguez.
La misma especificó que los otros dos procesados que admitieron el hecho devolvieron mínimamente parte de lo defraudado.
Osvaldo Cañete, que reemplazó ocho meses a Rubén Cabañas, devolvió G. 27 millones, y el propio Cabañas aceptó entregar G. 120 millones y un inmueble valuado en G. 100 millones. En total, G. 220 millones.
Escrache de los socios
Varios socios de la Cooperativa Santísimo Redentor escracharon ayer a los hermanos Reinerio e Ildefonso Zárate Ramírez, tras el fallo condenatorio por el desfalco de G. 1.365 millones.
Un día antes, tras los alegatos finales, los acusados habían pretendido exculparse alegando “persecución” de actuales autoridades de la cooperativa, porque, supuestamente, no quisieron “arreglar”, lo que ofendió bastante a los concurrentes.
Dos hijos del recientemente fallecido presidente, Silvino Riveros, fustigaron a los procesados que tuvieron que ser escoltados hasta sus vehículos.
