Expolicía se atribuye asesinato

Un expolicía se presentó ayer en la Fiscalía de la ciudad de Presidente Franco, departamento de Alto Paraná, y se atribuyó el asesinato a tiros de la supuesta prostituta Sonia Patricia Amarilla Ortiz. El cuerpo de la chica fue encontrado hace exactamente una semana, dos días antes de que cumpliera 20 años de edad.

Se trata de Luis Alberto Rojas Miñarro, de 53 años, quien renunció a la Policía hace varios años, cuando era suboficial mayor, para trabajar de manera particular.

El expolicía relató que fue él quien recogió en la tarde del miércoles 18 de abril a la jovencita en una estación de servicios de Ciudad del Este y que después la mató con un revólver que tiró a un río. Supuestamente, la mujer quiso drogarlo con una pastilla que puso en su bebida.

Luis Alberto Rojas Miñarro aseguró que usó sin permiso el automóvil Toyota IST blanco que pertenece a su hijo, el también detenido e imputado Luis Alberto Rojas Aguirre, de 29 años, quien por su lado en ese momento estaba de visita en la casa de su padre, en Presidente Franco, ya que el joven vive en Asunción. Al ser preguntado cómo contactó con la supuesta dama de compañía, el expolicía alegó que lo hizo desde el celular de su ahijado, Enrique Gabriel Fernández Benítez, de 18 años, detenido el domingo último en Minga Guazú.

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¿Para salvarlos?

Ahora el trabajo principal de la Fiscalía y la Policía será corroborar la versión del autor confeso, ya que existe la posibilidad de que se haya inculpado para salvar de la cárcel a su hijo y a su ahijado, quienes son los principales sospechosos del homicidio.

La ubicación de los celulares de los dos jóvenes coincide con los lugares donde estuvo la supuesta prostituta hasta el momento de su muerte.

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