Hasta ahora, los bancos podían realizar el cambio de moneda en el momento en que desembolsaban el crédito para la compra de inmuebles en dólares.
“Le vendíamos al comprador la cantidad de dólares equivalentes al monto de crédito en pesos que tomaba. Si bien era una operación que se informaba en simultáneo a la AFIP, no necesitábamos una validación previa de ellos para hacerla”, explicó un ejecutivo bancario al diario La Nación.
El presidente del Banco Ciudad de Buenos Aires, Federico Sturzenegger, advirtió en declaraciones radiales que “desde la vigencia de mayores controles al mercado de cambios” la entidad “pasó de entregar 200 millones de pesos (44,4 millones de dólares) por mes de créditos hipotecarios a 70 millones de pesos (15,5 millones de dólares) ahora”.
Sin embargo, el senador oficialista y exjefe de Gabinete Aníbal Fernández sostuvo que Argentina “tiene que pensar en pesos” y negó que las medidas que implementa el Gobierno para controlar la compra de dólares vayan a afectar a la economía del país.
“Hay una deformación típica en los argentinos que lleva a preguntarse en qué nos va a afectar. ¿Por qué nos tiene que afectar? Hay que cambiar la mentalidad” sobre el ahorro de la divisa estadounidense, sostuvo ayer el senador.
La circular del Banco Central que dispuso los nuevos controles sobre el mercado inmobiliario se distribuyó horas después de que el Fisco pusiera en marcha restricciones para los argentinos que demanden dólares para gastos en conceptos de viajes al exterior.
El Gobierno de la peronista Cristina Fernández dispuso en noviembre pasado nuevos requisitos para la compra de moneda extranjera para contener la fuga de capitales.
Las medidas fueron intensificadas este año, en momentos en que el Gobierno se prepara para hacer frente a vencimientos de la deuda externa y registra un menor ingreso de divisas por exportaciones, que cayeron en abril un 6% en comparación al mismo mes del año pasado.
El Gobierno necesita “acumular reservas” en dólares con el resultado del superávit de la balanza comercial “para satisfacer las importaciones y atender los compromisos externos”, admitió ayer Aníbal Fernández.
En los últimos días, el Gobierno también desplegó un intenso operativo de control con perros adiestrados para detectar dólares en los pasos fronterizos con el vecino Uruguay.
