La imputación revela que los celulares fueron sustraídos del juzgado de garantías N° 9, en junio de 2008. Para el efecto, según la presentación, el funcionario (ujier) aprovechó la ausencia del actuario Vicente Rodríguez, con permiso a causa del atropellamiento y posterior fallecimiento de su madre.
La circunstancia referida salió a luz tras la declaración de uno de los procesados, Freddy Riquelme.
“El señor Riquelme manifestó que el coprocesado Diego Bogado tenía un pariente en el juzgado, refiriéndose al funcionario Antonio Barrientos, quien posteriormente y estando de permiso el actuario, sustrajo los celulares para entregarle al padre de Diego Bogado”, señala Cantero en la imputación, en la que destaca que Barrientos habría recibido 1.500 dólares para el efecto.
El caso fue derivado al juez Óscar Delgado.