El homicidio ocurrió el domingo 20 de mayo pasado, frente al inquilinato donde vivía el uniformado, en la calle Nicaragua casi Teniente Insfrán del barrio Vista Alegre de la capital.
Tras el suceso, el agente se encerró en su casa hasta que llegó la Policía y lo arrestó, ya que los vecinos de la zona estuvieron a punto de lincharlo.
Una versión del caso sostiene que víctima y victimario rozaron con sus respectivas motocicletas y que de ahí se desató una pelea que acabó cuando el efectivo le disparó a quemarropa con una pistola calibre 9 mm.
En tanto que el policía Verón Giménez dijo que su vecino lo siguió y que, junto a otra persona, intentaron asaltarlo.
Lo sujetó de hacia atrás
El comisario César Roberto Silguero Lobos, jefe de la división Homicidios de Investigación de Delitos, declaró que tras las primeras pericias técnicas hechas con base en las evidencias levantadas de la escena del crimen, la versión del uniformado detenido tiende a confirmarse, al menos en cuanto a que fue atacado de hacia atrás.
Silguero explicó que se demostró de momento que el agente efectuó un primer disparo contra el pie izquierdo del joven, pero que este no lo soltó.
Los otros disparos
El efectivo entonces intentó disparar a su atacante desde una posición forzada, pero el proyectil impactó en el tanque de su motocicleta, que estaba cerca, siempre según el investigador.
Finalmente, el uniformado, quien seguía siendo sujetado de hacia atrás, logró colocar su arma en el cuello de la víctima y accionó el gatillo, añadió el comisario.
Ahora, la Fiscalía deberá determinar si realmente se trató de un intento de asalto, como sostuvo el uniformado, o si efectivamente fue un crimen a sangre fría, como aseguran los testigos.
