“Yo no me inhibo”, expresó el magistrado y señaló que “hay una corriente nueva en Francia que les obliga a los masones a inhibirse en el caso de sus hermanos”.
El postulante al cargo de ministro de Corte dijo: “yo no me considero unido a ellos sino en la parte filosófica, en la filosofía de vida. Todo está dentro de las causales de inhibición y no me siento obligado a hacerlo”.
“Yo no reniego de mis hermanos masones, los miro con cierta simpatía, pero yo no soy juez de los masones y muy a menudo les saco (sentencias) en contra porque uno se va con sus amigos y hermanos hasta el cementerio pero no se entierra con ellos”, refirió.
“Yo estuve 25 años en la orden, yo soy producto de la orden masónica, y la masonería es una escuela de moral, pero cuando eso no era la masonería de ahora, hace ocho años que estoy en sueño”, relató.