Secretario de Cajubi relató cómo se dilapidaba dinero de la Caja

El actual secretario general de la Cajubi declaró que la institución entregó US$ 7.500.000 a un taller que arreglaba computadoras, pero al que le dieron fachada de una empresa solvente. Por US$ 8.700.000 compraron póliza de “futuros muertos”, pero la misma no está a nombre de Cajubi y se abonó prima de US$ 2.200.000.

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Gustavo Cáceres es actualmente secretario de la Caja de Jubilados de Itaipú (Cajubi) y representa a la entidad en las demandas para intentar recuperar el dinero “invertido” en el exterior.

Cáceres declaró que se creó la empresa Columbus Capital Corp., donde se derivaron US$ 7.500.000. Supuestamente era una firma solvente que haría ganar dinero a la Cajubi. Sin embargo, las investigaciones concluyeron que Columbus era un taller donde se arreglaban computadoras. El dueño declaró a la justicia canadiense que nunca recibió un solo dólar de Cajubi.

La Caja recibió por el dinero enviado pagarés de Columbus.

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Los consejeros de Cajubi, por acta, resolvieron “invertir” los US$ 7.500.000. Quien recibió este dinero fue realmente Eduardo García Obregón, quien tenía estrecha vinculación con los directivos de la Caja.

Cáceres también declaró que en 24 horas los directivos de Cajubi entregaron US$ 35 millones para inversión en la empresa Euro Invest. “Los funcionarios de la Caja le sacamos una foto a Marcelo Barone (cuando vino a nuestro país), para saber a quién se le entregaba semejante suma de dinero sin ninguna documentación”, refirió Cáceres.

El testigo asimismo ratificó que la empresa Euro Invest se constituyó el 23 de febrero de 2007, pero Cajubi ya la entregó el dinero dos días antes, relató al tribunal de sentencia.

Acerca de la operación Keystone sobre la compra de “pólizas de futuros muertos”, indicó que Cajubi pagó US$ 8.700.000 para supuestamente ganar 10.000.000 de dólares cuando falleciera la titular de la póliza, que iba a acontecer en 12 meses, según el contrato.

Sin embargo, esta persona, a 8 años de haberse comprado la póliza sigue viva, viaja por el mundo, juega tenis y toca piano. Es decir, es una persona por demás sana. Para peor, la Cajubi ya pagó US$ 2.200.000 en concepto de prima a razón de US$ 50.000 mensuales, para no perder el derecho a la indemnización. Aparte de ello, la póliza ni siquiera está a nombre de la Cajubi y se pelea en los estrados judiciales para conseguir este derecho.

El juicio continúa hoy a las 8:00 y entre los principales acusados están Víctor Bogado Núñez y Mariano Escurra.

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