Desafío para la comunidad educativa

La inclusión dentro del sistema educativo paraguayo tiene todavía un largo camino que recorrer, a pesar de que hay profesionales trabajando en ello. “La inclusión no debería existir, porque simplemente no deberíamos excluir”, reza el lema del próximo taller con la Lic. Jennifer Rodríguez.

Lic. Jennifer Rodríguez, psicóloga, dictará un taller donde pone especial foco en el acceso igualitario de las personas con discapacidad, género y razas.
Lic. Jennifer Rodríguez, psicóloga, dictará un taller donde pone especial foco en el acceso igualitario de las personas con discapacidad, género y razas.Archivo, ABC Color

La lucha por la inclusión educativa y de calidad se basa en el derecho de todos a recibir una educación que promueva el aprendizaje durante toda la vida. “Un sistema educativo es de calidad cuando presta atención a los grupos marginados y vulnerables y procura desarrollar su potencial”, detalla la Lic. en psicología Jennifer Rodríguez. La agenda de educación 2030 pone especial foco en el acceso igualitario a todos los niveles de enseñanza de las personas con discapacidad, diferencias de género, raza, etc.

La profesional dictará un curso-taller introductorio “que tiene por finalidad analizar y delimitar el rol del “maestro sombra” (cuya denominación hemos cambiado por la de “asistente educativo”). Así como proporcionar herramientas de abordajes de intervención para los distintos trastornos de aprendizaje. Sobre todo los que requieren de asistencia personalizada extra, como niños con autismo, niños con déficit de atención o con trastorno de atención con hiperactividad, síndrome de Down, parálisis cerebral”. Será el próximo viernes 2 de agosto, en Francisco Dupuis entre Alberdi y 14 de Mayo, de 18 a 20:30. Para más información, llamar al (0994) 442 285.

–¿Cuál es la situación actual de este tipo de educación en nuestro país?

–Tomo las palabras de Sofía Barranco, experta en educación (Teletón): “Hablamos de que la educación inclusiva requiere de una transformación del sistema educativo, porque no es solamente incluir al chico con algún tipo de dificultad dentro del aula. Para que esto ocurra, debe revisarse de manera profunda la práctica en el aula, en los centros educativos”

–¿Cómo están trabajando hoy las maestras con la preparación que tienen?

–Las posturas están como muy polarizadas, porque se quiere cargar toda la responsabilidad en un solo agente. La misma Ley de inclusión (Nº 5136) habla de un trabajo en conjunto entre las familias, docentes y directivos de los establecimientos. El papá es experto en su hijo, la maestra es experta en enseñar, y el directivo debe colaborar con ambos. Es decir, el trabajo debe ser colaborativo. Para los docentes supone un desafío. En este sentido, el MEC puede promover talleres para las familias y los docentes en las escuelas, de manera a derribar mitos y temores referentes a la discapacidad. Cabe destacar que el rol del “maestro sombra” no está contemplado dentro del presupuesto del MEC.

–¿Cómo se integra a niños con alguna discapacidad a un grupo que funciona normalmente?

–La educación integrada ya se venía implementando desde los años 90, pero aún con el apoyo de escuelas integradas y escuelas especiales. Desde la implementación de la Ley de Inclusión, cobró fuerza desde el 2014. Esta ley es de aplicación obligatoria y general para las instituciones educativas públicas y privadas subvencionadas por el Estados de todos los niveles y modalidades del sistema educativo nacional. Este nuevo paradigma supuso y supone un reto para los docentes, sobre todo en educación escolar básica. Dentro de un proceso que abarca desde la sensibilización de la problemática hasta la concientización. Por eso cada vez es más necesaria la capacitación.

–¿Cuál ha sido su experiencia con los padres de niños especiales?

–Me ha tocado trabajar con familias de niños con necesidades especiales, que tropezaban con un sinfín de obstáculos a la hora de escolarizar a sus hijos. Fueron víctimas de rechazos tanto en escuelas públicas como privadas. Otros aceptan la inclusión pero con ciertas exigencias, como el acompañamiento de un maestro/a sombra dentro del aula, dependiendo del grado o necesidad.

–No debe fácil este trabajo de apertura educativa

–Resulta bastante complicado, puesto que estamos luchando como sociedad con barreras y prejuicios permanentes. A pesar del compromiso por parte del Estado en sensibilizar a la sociedad, concienciar respecto a las capacidades y aportaciones de las personas con necesidades educativas especiales y en su lucha contra los prejuicios, existen instituciones y personal del mismo que sigue incumpliendo dicha ley, por eso sigue siendo una problemática a nivel país.

La inclusión solamente se logrará con la efectiva participación de toda la comunidad educativa.

lperalta@abc.com.py