Al estilo siciliano

Como todos los años, este diciembre se realizará la cena de fin de año de la Unione Siciliana del Paraguay. Conversamos con algunos de sus miembros, quienes, entusiasmados, auguran una noche divertida y familiar. “Queremos mantener la tradición que nos caracteriza”, expresan en amena charla.

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Aunque dicen que la “hora italiana” es media hora o quizás un poco más de la hora fijada, los miembros de la Unione Siciliana del Paraguay Óscar Rosario Roura Bellassai (presidente y fundador), Marta Ochipinti Barresi (secretaria), Víctor Aguilera Scorzzara (miembro titular y fundador) llegaron muy puntuales al encuentro y, un poco después, se sumaron Juan Gorostiaga Pappalardo y Marcelo Addario.

Todos ellos están abocados a la organización de la cena de fin de año, la mayor convocatoria de la Unione, que se llevará a cabo el viernes 14 de diciembre en el Auditorio del Edificio Curupayty II, las adhesiones tienen un costo de 65.000 guaraníes y durante la fiesta se sortearán varios regalos. La cena está abierta a todos los que quieran acercarse a compartir la cultura siciliana, habrá exquisito menú, bebidas y, por supuesto, la alegre tarantela de la región. Más informes, al (0972) 429-668.

El camino hecho

En el año 1897 llegaron las primeras 248 familias procedentes de la isla de Sicilia (sur de Italia) al Paraguay. Desembarcaron en el departamento de San Pedro, allí fundaron la colonia Trinacria, hoy Santa Clara.

Con el 60%, los sicilianos son la inmigración italiana más grande en nuestro país; según sus miembros, se llevan registrados (en un censo que continúa abierto) más de 2.000 apellidos.

Nuestros visitantes nos cuentan que la Unione Siciliana del Paraguay se fundó en el año 2003, a falta de una entidad que reuniera exclusivamente a los descendientes. “La convocatoria fue un éxito, el acta de fundación está firmada por 800 personas. A partir de entonces la asociación tuvo sus altibajos, pero sin perder su continuidad, tal es así que en los últimos años ha hecho grandes logros, no solo en la idea central de aglutinar a los descendientes, sino también en lo cultural”. Uno de estos logros fue el lanzamiento del libro “La Colonia Trinacria en Paraguay”, escrito e investigado por el profesor Marcello Saija, quien se emocionó hasta las lágrimas al encontrar una lápida con su mismo apellido en el cementerio de Santa Clara. “Hemos recibido hace poco la donación de una de las primeras casas de la colonia, la queremos convertir en un Museo para la comunidad”, refiere Víctor. Otro de los logros que cuentan con orgullo es la estrecha relación con la isla; como prueba han venido al Paraguay jóvenes sicilianos e igualmente jóvenes paraguayos viajaron a Sicilia. Marta tuvo el privilegio de acompañar a la delegación en marzo pasado. “Me preguntás cómo me sentí allá y se me pone la piel de gallina. Fuimos recibidos por las autoridades oficiales, y pudimos convivir con familias típicas; si acá nos ‘quejamos’ de la sobreprotección de las mamás, allá es el doble. Tienen un respeto enorme por la conservación de la familia”. Lógicamente, para el resto de los entrevistados la unión familiar es parte fundamental de la cultura siciliana. Óscar rememora: “Cuando yo era chico, recuerdo los domingos de largas mesas y todos colaborando, haciendo pastas a mano; a medida que pasaba la hora llegaban más y más parientes y también amigos que eran prácticamente de la familia”. Por supuesto, divulgar la gastronomía es otro de los objetivos de la Unione: “Todos comemos comida siciliana como la scaccia, la arancini, pero nos gustan las pastas en general”, confiesa Juan. El pasado Almuerzo de invierno fue uno de los platos fuertes del año. Víctor resalta que ese día hubo una gran tormenta, pero no impidió que casi 200 personas llegaran para disfrutar del encuentro.

Otros puntos que no dejan de mencionar son el coro de la Unione, que participa todo el año en distintos lugares, y la revista “La nostra voce”, ahora en versión renovada, para divulgar las actividades principales y subrayar los objetivos de fortalecer los lazos históricos y culturales entre los miembros y descendientes de la colonia siciliana en Paraguay.

Todos nuestros entrevistados coinciden en que son “paraguayos como la mandioca”, pero que sienten inmenso orgullo de su sangre siciliana; muchos agradecen haber podido cumplir el sueño de conocer Sicilia, un deseo que quizá no pudieron concretar sus padres.

Invitación a los jóvenes

Aunque no todos los socios hablan italiano, lo entienden y valoran porque “es pura poesía”.

Recomiendan a los más jóvenes que estudien el idioma y también los invitan a acercarse para formar parte de la familia grande de la Unione. Actualmente hay un total de 500 socios, de los cuales 350 son activos. “Acá no hay sueldo, todos colaboramos con una cuota mínima y nos hacemos de tiempo acomodando nuestras actividades laborales y demás compromisos. Hay que ponerse la camiseta en honor a nuestros padres y abuelos. Nos reunimos una vez por semana en el Círculo Italo Paraguayo, sin divisiones de partido político, religión, ni de clase social”.

lperalta@abc.com.py

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