El diagnóstico de Alán no era esperanzador, pero con el amor de sus padres y la atención integral y eficiente que recibió en Teletón fue superando barreras y logró revertir un pronostico desolador. “No nos dieron muchas esperanzas, incluso de vida, pero con la ayuda de Teletón hoy él puede comunicarse con nosotros. Estamos felices de poder establecer lazos emocionales y contacto con nuestro hijo; que él pueda conectarse con el mundo exterior es nuestra mayor felicidad”, añade.
Alan recibe tratamiento de hidroterapia y los padres también son contenido con ayuda sicológica. “Vemos los avances, maneja la mano izquierda y con esa pinta, nos estira del pelo, usa sin problemas”, dice riendo.
Nelly asiste a un taller mientras su hijo recibe tratamiento. Realiza bordados, crochet y comparte experiencias con otras madres. Agradece a la Fundación ya que, gracias a ella, muchas familias encuentran alivio y muchos niños, una mejor calidad de vida.
