El mango
El mango es rico en vitamina C, que además de fortalecer tu sistema inmunitario ayuda a que las membranas de tus células, que actúan como barrera frente a virus y bacterias, estén en perfecto estado.
Las almendras
La riqueza en vitamina E de las almendras las convierte en un potente activador de tus defensas. También ayuda a combatir el estrés: no olvides que los nervios debilitan tu sistema inmune. Añade un puñado a tus ensaladas o tómalas como tentempié.
Las espinacas
Las espinacas aportan una buena dosis de vitamina A, que potencia el buen estado de las mucosas (una de las puertas de entrada de virus y bacterias) y ayuda a tu organismo a luchar de forma más eficaz frente a las infecciones.
El perejil
El perejil contiene vitaminas C, E y A, muy beneficiosas para que el engranaje del sistema inmunitario siga funcionando.
Incorpóralo a tus platos, sobre todo en los cambios de estación, cuando las defensas suelen estar más bajas.
Los champiñones
Selenio, antioxidantes y vitaminas del grupo B hacen de los champiñones un perfecto combinado de nutrientes con, además, propiedades antibacterianas y antivirales.
Pueden cocinarse de muchas formas: a la plancha y al horno.
Los frutos rojos
Fresas, arándanos y moras deben su característico color a los antocianos, pigmentos que dotan a estas frutas de una estupenda virtud: potenciar la acción de los linfocitos, responsables de poner en marcha las defensas del organismo. También están el ajo, rico en antioxidantes; brócoli, que aporta hierro y zinc; y el yogur.
