Maricevich señaló que la construcción de la muralla de material cocido (sobre la calle Santa Rosa) y la instalación previa del vallado metálico (sobre la avenida Perón) fue solo a los efectos de “proteger su propiedad y la franja de dominio municipal ante cualquier posible invasión de parte de los damnificados”. Sin embargo, Miguel Ramírez, jefe de Fiscalización de la Comuna, dijo que en julio le realizaron la primera notificación para que retirase el vallado metálico.
Acotó que en esa ocasión, mediante informes de las direcciones municipales, se constató que un sector de la propiedad amurallada es “fracción de ensanchamiento de la avenida Perón”, por tanto de dominio público municipal.
Contó que en agosto pasado, volvieron a notificar a Maricevich, exigiéndole la suspensión inmediata de las obras y el desmantelamiento del vallado, por carecer de permiso municipal para ambos casos. “Ante el incumplimiento de esas disposiciones, se articularon los mecanismos legales a nivel interno de la Municipalidad, para la desocupación del espacio público. Si no se encuentra respuesta inmediata, esto pasará al estrado judicial correspondiente”, adelantó Ramírez.
