Compensan emisión de CO2 con la cocina de leña para familias pobres

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Unas 300 familias de San Pedro se están beneficiando con la construcción de cocina de leña, que consume menos biomasa y emite menos gases contaminantes. Esa emisión controlada de gases se calcula y beneficia a una firma bancaria del país que financia el proyecto, ya que con ello compensa sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Es dentro de “Clima Neutral”.

Con la cocina de leña, se evita la dispersión del fuego y de 12 kilos de leña habitual, el consumo se reduce a tan solo 3 kilos, explicó el Ing. Christian Eulerich Zamphirópolos, referente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) e impulsor en el país del programa mundial “Clima Neutral”.

Con el proyecto “La buena cocina”, que beneficia a 300 familias de San Pedro, están calculando las toneladas de emisiones controladas (no emitidas) de dióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero.

El proyecto se realiza a través de MEDA Paraguay, representante en el país de Nature Office, que certifica con la norma estándar europea “The Gold Standard”.

Compensa emisión

Visión Banco está financiando el proyecto. “Están compensando 1.200 toneladas de CO2, calculadas en unos 26.000 dólares”, explicó Eulerich Zamphirópolos.

Esto significa que el citado banco paga el proyecto para balancear entre sus emisiones de CO2 con las emisiones evitadas con las cocinas de leña.

El objetivo es acercar a la emisión cero (neutral).

Este mecanismo es valorado a nivel internacional como responsabilidad social empresarial y certifica a la firma bancaria como contribuyente voluntario a la lucha de reducción de los gases que producen el calentamiento del planeta.

Varias otras empresas también están proyectando entrar en este mecanismo de compensación de sus emisiones para lograr una certificación que les ayude a posicionar sus productos en el exterior, dijo Eulerich.

Protección del clima

Este mecanismo de compensación es conocido también como “Protección voluntaria del clima”, por el cual no solo se ayuda al ambiente, sino que además facilita y mejora la calidad de vida de la gente.

Con estas cocinas económicas, por ejemplo, “las familias podrán cocinar de manera más segura, higiénica, saludable y contaminando menos”, resaltó Eulerich.