La Sociedad de Medicina Familiar, la Sociedad Paraguaya de Infectología, la Sociedad Paraguaya de Medicina Interna, la Sociedad Paraguaya de Nutrición, la Sociedad Paraguaya de Dermatología, la Sociedad Paraguaya de Ginecología y Obstetricia, la Sociedad de Cardiología, la Sociedad de Coloproctología y diferentes promociones de egresados de la carrera de Medicina han publicado en los últimos días comunicados de defensa y apoyo a las médicas Sofía Oviedo y Olga Cañete. Muy pocas veces se ha visto tanto consenso en el gremio médico. Casi todas las sociedades científicas del país han dado a conocer pronunciamientos y solicitadas a favor de las médicas condenadas a 3 años y 6 meses de prisión por negligencia.
Para el sindicalista Lilio Irala, esta sanción deja un “nefasto precedente para el gremio médico”.
Varios sectores se preguntan sobre el profesionalismo o la actuación de cada médico cuando debe responder en una crisis o momento de epidemia, al recibir estos una saturación de pacientes no solo en hospitales públicos, sino también privados, lo que puede ocasionar una débil asistencia preferencial al enfermo.
“Este caso realmente deja un nefasto antecedente en el gremio médico, pues a pesar de haberse presentado alegatos donde se mostraba que la causa no se debía ni a impericia y a negligencia, sino a efectos de la propia enfermedad, se atribuyeron todas las consecuencias al acto médico, que es lo que se cuestiona, pues aparentemente el dictamen que marcó la decisión de los jueces fue de alguien que no estaba registrado en el Paraguay como médico ni en la Corte Suprema. Es decir, se desoyó la opinión de galenos y peritos locales”, sostuvo el infectólogo Antonio Arbo, referente científico y exministro de Salud Pública del país. “Uno puede traer a cualquier persona del extranjero y que dictamine a medida y no se tiene en cuenta a los de nuestro país”, recalcó Arbo. Se refería al Dr. Analberto Alcaraz Liuzzi, médico inmunólogo clínico, quien hizo la auditoria médica de pruebas.
“Mi madre entró caminando”
“Mi madre entró caminando al hospital de la Fundación Tesãi, por un dolor en el costado, el 7 de agosto del 2009 a las 14:30, pero en cuarenta minutos ya estaba muy grave”, sostuvo Rolando Segovia, hijo de la mujer fallecida. Dijo que la mujer ingresó sin fiebre, pero en menos de 24 horas ya les informaron de su fallecimiento. Tras seis años de juicio, se comprobó que las doctoras Sofía Oviedo y Olga Cañete actuaron con negligencia, según la Corte Suprema de Justicia.
