Conversemos de una vez por todas

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Si hay algo que es difícil encontrar en el ser humano, es la objetividad en el hablar y, también, en el obrar. Decir las cosas con objetividad requiere inteligencia (es una preciosa perla la inteligencia). A veces, para acabar teniendo razón, en medio de tanto ir y venir de opiniones sobre esto, aquello y lo otro, es mejor callar. ¿No es así?